Lunes 25.03.2019

Las lecciones de Valls

¿Qué queda de Ciudadanos? Me refiero a ese partido de corte centrista que tanta ilusión despertaba en las capas más templadas de la sociedad. Ese partido al que empezaban acudir en busca de refugio muchos votantes del PSOE, los más moderados, y también los votantes más “centrados” del PP. Un partido que a muchos nos parecía necesario y que podía jugar un papel importante, determinante en la política española. Pero de repente... sí, de repente Ciudadanos se ha transfigurado y da unos bandazos que están provocando una huida de esos votantes de otros partidos a los que habían logrado atraer.
El espectáculo en Castilla y León con la fallida elección de la expopular Silvia Clemente, en un proceso que ha quedado bajo sospecha, desde luego no habla bien del partido naranja.
Las urnas dirán si Ciudadanos se ha equivocado o no con la estrategia que viene siguiendo en los últimos meses, pero mientras llega ese momento todas las opiniones cuentan y me temo que a la vista de lo que dicen las encuestas parece que se están equivocando.
De ahí la importancia de esa carta abierta firmada por Manuel Valls hace unos días y dirigida a Pedro Sánchez, Pablo Casado y naturalmente a Albert Rivera.
El resumen de la carta es este: ¡Cuidado con los populismos y cuidado con los partidos independentistas! Y pone como ejemplo de lo que no se debería de hacer lo que Ciudadanos y el PP han hecho en Andalucía: pactar con Vox.
No conozco a Manuel Valls, pero no me cuesta nada imaginarle incómodo con el hecho de que algunos dirigentes de Ciudadanos, entre ellos el mismísimo Albert Rivera, se hiciera una foto junto a los líderes de Vox, en la madrileña plaza de Colón.
Como tampoco es difícil intuir que seguramente no entiende porqué desde Ciudadanos han decidido estigmatizar al PSOE al punto de comprometerse públicamente a no gobernar con Pedro Sánchez.
El que Ciudadanos establezca un cordón sanitario alrededor del PSOE puede dar lugar a que según los resultados electorales, si Sánchez no puede contar con Rivera no tenga otra opción que contar con los independentistas y si eso fuera así, la responsabilidad de lo que pudiera suceder también sería del partido naranja. No se puede clamar contra pactar con los independentistas y luego no dar opción a que el PSOE no tenga otra salida que pactar con los independentistas.
Manuel Valls ha sido primer ministro de Francia, llega de las filas socialistas francesas, es europeísta y claramente antipopulista y, por tanto, tiene claras cuales son las líneas rojas que nunca debe saltarse un partido de centro-izquierda transversal, como era Ciudadanos.
Desafortunadamente las posiciones de Valls no son las que imperan en la formación naranja. Pero si Rivera y quienes le acompañan en la dirección de Ciudadanos reflexionaran fríamente seguirían con atención las lecciones de Valls.

Las lecciones de Valls
Comentarios