lunes 16.12.2019

Ni hombre ni mujer de Estado

A veces pienso que nuestros políticos nos toman por tontos. Y es que es todo un espectáculo, un tanto cínico, el que nos están ofreciendo desde que se celebraron las elecciones. Ciertamente el resultado de las elecciones obliga a los partidos, sobre todo al PSOE, a buscar acuerdos para poder gobernar. Hasta aquí nada que objetar. Pero las dudas arrecian cuando Sánchez se atrinchera buscando el visto bueno de ERC para formar gobierno al mismo tiempo que llama a la “responsabilidad” a Cs y al PP para que le permiten gobernar. No digo que Sánchez u otros dirigentes del PSOE no deban de hablar con los dirigentes de ERC ¡faltaría más! Pero dicho esto lo que es evidente es que un Gobierno que dependa de Ezquerra Republicana de Cataluña tendrá que pagar un precio por ese apoyo.

Sánchez se ha negado a decir una sola palabra sobre el contenido de esa negociación, pero tanto da porque hasta ahora ya se sabe que las peticiones de Ezquerra están fuera de la Constitución. De manera que sorprende que Sánchez en campaña dijera que con los independentistas no se podía ir ni a la esquina y que nada mas celebrarse las elecciones les esté buscando como socios preferentes además de a Podemos. Por cierto que Sánchez también aseguro que no podía considerar a los podemitas como socios porque no dormiría tranquilo, pero la misma noche de las elecciones cambió de opinión. Sánchez no ha tenido a bien siquiera intentar otras fórmulas para ser investido presidente. ¿Por qué en vez de llamar a la puerta de ERC no ha llamado a la puerta de Cs? ¿Por qué no ha intentado seriamente la abstención del PP? Y es que aunque en las últimas horas les haya pedido que le permitan gobernar, hasta el momento no les ha planteado seriamente ninguna opción. Con quien el PSOE se ha apresurado a negociar es con Podemos y ERC. Esa es la realidad. Arrimadas ha dado un paso al frente, tardío eso sí, pidiendo una reunión con Sánchez y Casado para intentar que se forme un gobierno constitucionalista. Desde filas socialistas han dicho que hablaran pero sin concretar, y por su parte Casado ha respondido al llamamiento de Arrimadas diciendo que no piensa facilitar la investidura de Sánchez. La verdad es que Cs acierta con la oferta que han hecho a Sánchez y se equivoca Casado con la estrategia del no.

Claro que también Sánchez ha dejado dicho que no ve un gobierno factible si no es con Podemos, lo que significa que va a pasar de la oferta, pero eso sí pidiendo a esta formación que se abstenga en el pleno de investidura. En definitiva, Sánchez parece tener más que decidido que gobernara con Podemos con el apoyo de Ezquerra. Todo lo demás son fuegos de artificio por más que a muchos ciudadanos les cueste entender que el PSOE busque un pacto de investidura con los inductores de un “golpe” a la Constitución, con quienes defienden que quieren romper amarras con el Estado, a los que no les ha temblado la mano ni la voz para crear un cisma en la sociedad catalana, quienes cada dos por tres se burlan del Constitucional, por tanto no parece que Esquerra sea el mejor socio. El único que va a conseguir cumplir con sus expectativas es Iglesias que nada menos se va a convertir en vicepresidente de Gobierno y que ya está actuando como tal. Visto el panorama es evidente que en España tenemos políticos cortoplacistas embebidos en sus propias ambiciones pero en estos momentos no tenemos ningún hombre, o mujer, de Estado.

Ni hombre ni mujer de Estado
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