• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Descoordinación, Gobierno de España y Generalitat

l gobierno de España no aplicó la Ley de Seguridad Nacional (

l gobierno de España no aplicó la Ley de Seguridad Nacional (LSN) después del ataque terrorista en Barcelona, lo que demuestra dejación de funciones. Los celos entre políticos nos dejan  al albur de lo que ocurriera. No se comprende cómo los Mossos no hicieron caso a la jueza que estuvo en el chalet de la explosión; olió algo más que droga, ni que hiciera uso de su poder ordenando  que se llevara a cabo la investigación de los  Tedax de  la Guardia Civil  donde  había 120 bombonas  y restos mortales del Iman; mientras otro juez de Castellón revocó la orden de expulsión de este terrorífico Iman que coloco el mal en la cabeza de los chavales. No se entiende como  tiraron  a matar y no a las piernas los solitarios de Cambrils y el que condujo la furgoneta en las ramblas, y quedaran vivos para sacarle información y saber  quien los dirigió después de la muerte del Iman. 
Hubo una descoordinación muy clara entre Gobierno español y la Generalitat, cada uno dando por separado versiones distintas a los medios de comunicación. Aún así nos venden que hubo suerte dentro de lo malo, porque querían llevar a cabo tres grandes atentados, uno de  ellos en la Sagrada Familia. Los Mossos d’esquadra,  fundado por el Rey de España Felipe V,  demostraron reflejos y profesionalidad, mientras que los políticos no estuvieron a la altura, sobraron tácticas de bajo perfil y marginación de los cuerpos de seguridad del Estado. No se tuvo en cuenta el aviso de Bélgica, por eso estos elementos estuvieron trabajando a sus anchas. La policía tiene que trabajar sobre sospechas, luego es tarde.
Tampoco se entiende cómo la Comisión de Evaluación de la Amenaza Terrorista tardó 40 horas en reunirse, cuando en los atentados de París, tardaron 12 horas.
El terrorismo provoca rechazo en la población y unanimidad entre las fuerzas políticas, salvo algunos que se aprovechan de cualquier ocasión para  atacar al adversario, como se pudo comprobar con la CUP y algún desorientado más  echándole la culpa al capitalismo y a la marginación social, cosa que no es verdad, puesto que estos terroristas estaban integrados,  tenían trabajo. Está demostrado estadísticamente a nivel mundial que los terroristas tienen un nivel de vida medio y alto con  estudios medios y universitarios. Pero los oportunistas sacan ocurrencias sin sentido cívico, como si los yihadistas no mataran a islamistas con coches bomba en sus lugares de procedencia, pero los medios de comunicación occidentales no le dan el difusión como a los terroristas de  aquí.
Estos días salió un alucinado andaluz integrado en el  IS amenazando con recuperar el Al-Ándalus,  perdido por matarse entre sí con los reinos de taifas. Antes en la  Península Ibérica estaban los visigodos, también perdieron por división interna. Cuando los omeyas entraron en la Península Ibérica tampoco era suya. Echaron    aquí 800 años y nos dejaron un buen balance cultural en todos los campos y estamos a gusto como estamos y queremos resolver los problemas democráticamente y no matando a diestro y siniestro como hacen estos animales que carecen de valores humanos. Siembran pobreza  en su tierra y allí por donde pasan, por eso su gente viene a Occidente para vivir mejor. 
Olvidan que España fue invadida por muchos más, venidos de todas partes y no hay ninguna organización de descerebraos que reclame  derechos que no tienen.