• Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

Dinámica inversa a la democracia

Este fin de semana se celebraron dos congresos, el del  PP y Podemos.

Este fin de semana se celebraron dos congresos, el del  PP y Podemos. El PSOE también sacó pecho con Susana Díaz al frente, pero no como candidata, si no como embajadora de Andalucía en Madrid con su proclama para salvar el PSOE.    Estos partidos siguen con sus estrategias de siempre, por carecer de conciencia cívica, se cuelgan medallas olvidándose de  formar a su gente con  capacidad y mérito para gobernar nuestras instituciones, y dar ejemplo de honestidad con menos endogamia propagandística.
Mariano Rajoy salió presidente del PP con el 95 % de los votos, como a la búlgara comunista. Nada nuevo en ese partido, y menos ahora que tienen el poder y el Gobierno amarrado con los alfileres que le prestó el PSOE, gracias a Susana Díaz, que propició las condiciones objetivas para que gobernar el PP reteniendo el poder... En el PP nos lo quieren vender como un éxito de unidad, pero faltó Aznar, y el compromisario Francisco Risueño presentó una enmienda que el aparato del partido no contó los votos a favor en las dos votaciones, que según Risueño declara en el Mundo el 12/02/2017; ha ganado el apoyo para evitar la acumulación de cuatro cargos de Cospedal,   Secretaria General del PP de España, presidenta del PP de Castilla la Mancha, Ministra del Ejército, diputada en el Parlamento de España. Según el razonamiento del militante Ruiseñor, explica que no puede dedicarle más de un 20 % a cada cargo, y otros 20 % a la familia; así es imposible cumplir con cada uno. Hay que tener en cuenta lo que les une a Rajoy y a Cospedal por haber negado al unísono la corrupción del partido, derivando las acusaciones a otros por persecución de jueces y fiscales acusándoles de actuar por ideología distinta al PP. La corrupción era falsa, según afirmaron los dos. Esta acumulación de cargos demuestra que los dirigentes de los partidos  impiden  la democracia interna  que proclama el artículo 6 de la Constitución de 1978. Los dirigentes de todos los partidos no sólo quieren cobrar de todas partes, también lo hacen para amarrar todo el poder para que nadie le haga sombra y evitar ser desplazados del poder por otros mejores. Esta es la dinámica inversa a la democracia. Es tan normal que haya distintas opiniones en los partidos como corresponde a un sistema democrático, así  ocurre en la sociedad que representan. En política tal como están  hoy las cosas cualquier chiquilicuatro, que tenga un grupo económico detrás, o un  empresario con mucho dinero, y un buen slogan puede llegar al poder aprovechando un descontento general, tal como acaba de pasar en la democracia de EE.UU. Las consecuencias vienen después como pasó en la Alemania de Hitler. En cuanto a Podemos se puede afirmar que sus usos y costumbres son lo mismo que los demás partidos de la casta, los del arriba acaparan todo el poder que pueden, pero la prédica de sus dos líderes es la misma, Iglesias dice reforzar las bases a la vez que quiere todo el poder para sí, mientras que Errejón quiere descentralizar el poder, pero Iglesias salió reforzado de Vista Alegre II.
Hasta ahora los dirigentes de los partidos nos mienten según les convenga, y hacen programas electorales para ganar votos, a sabiendas de que no pueden cumplirlos. Es hora de exigirles un  aval bancario para garantizar el cumplimiento del contrato social de sus promesas y programas por vía judicial. No puede haber democracia si no se cumplen las normas, quien las incumpla debe pagar.