Martes 11.12.2018

El egoísmo anula la política

Mi experiencia de militante con más de 30 años,

Mi experiencia de militante con más de 30 años, y estar dos veces en la dirección del PSdeG-PSOE y otros órganos intermedios, sin remuneración económica, salvo el tiempo en que fui Alcalde, y siendo el partido que más se aproximó a la democracia interna, sin embargo en los últimos 20 años vino perdiendo las señas de identidad seducido por por políticas conservadoras provocando el desencanto que ahora padecemos. Este partido segundo más antiguo de Europa fundado por Pablo Iglesias Posse el 2 de mayo de 1879 con más de 140 de años debiera ser el principal defensor de la honestidad y la educación cívica que debe presidir en todo aquel político que aspire a gobernar vidas y haciendas de los demás con ética. Los que tienen más poder son los primeros en incumplir su régimen interno, y las cúpulas cuando le conviene se apoyan en su brazo armado, comisión de garantías del militante, para eliminar al discrepante, como puedo demostrar documentalmente. El artículo 6 de la Constitución de 1978 establece las obligaciones de los partidos, «Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos». ¿Los partidos cumplen estas normas? Vemos que no. Dedican más tiempo a eliminarse que en ponerse de acuerdo para trabajar en la solucionar los problemas de la gente. En democracia por mucho poder que se tenga, no es propiedad privada, es un poder delegado por el pueblo soberanía y popular.
En los partidos hay grupos de presión como estamos comprobando. En Marea, por  el caso de Paula Quinteiro, o el PP con lo Cristina Cifuentes. El máximo dirigente Villares dada su experiencia de juez se pronunció por aplicar las normas, pero tuvo que echarse atrás. Lo mismo le ocurre a Rajoy al tener grupos de presión para no cesar a Cifuentes, e igual que le pasó en su día al Secretario General de PSdeG- PSOE Pachi Vázquez por querer hacer cumplir una resolución aprobada del partido de una persona un cargo.
La coherencia, la honestidad, la capacidad, el respeto a las reglas, pasa a segundo plano en todos los partidos conocidos y me temo que seguirá pasando por la pegada de la dictadura durante  40 años. Nadie se preocupó por la enseñanza cívica, empezando por los gobiernos para educar en democracia.
Lo mejor que le puede pasar a una sociedad es  confiar en sus políticos. Busquen y comparen con esos pequeños países escandinavos.

El egoísmo anula la política
Comentarios