Jueves 15.11.2018

¿Estos cuatro sabrán dialogar?

Ya tenemos cuatro jóvenes politicos, Pedro Sanchez, Pablo Iglesias, Alberto Rivera y Pablo Casado y da la impresión de que todo sigue igual.

Ya tenemos cuatro jóvenes politicos, Pedro Sanchez, Pablo Iglesias, Alberto Rivera y Pablo Casado y da la impresión de que todo sigue igual. Siguen los mismos tópicos populistas  de siempre. Desde hace años  los  partidos entraron en una dinámica perversa centrados en debilitarse mutuamente en vez de gastar las energías en la solución de los problemas reales. Siguen atacándose a ver quien tiene más imputados, que hay que depurar, pero a la vez hay que poner los medios para evitar la corrupción. La  lucha de jóvenes dentro de los partidos para alcanzar el poder eliminando toda la experiencia de los viejos como si fueran la causa de todos los males, sin tener en cuenta lo bueno conseguido en estos 40 años. En el XXI  no son tan viejos como los pintan teniendo en cuenta que la democracia la fundó un consejo de ancianos en Grecia hace más de 2.500 años. Ojalá estos recién llegados a la cabeza de los cuatro partidos superen en  civismo a los viejos líderes que consiguieron esta democracia para que los jovenes puedan opinar y criticar a los gobernantes.  Los años acumulan experiencia, mientras la edad solo es un dato. Lo deseable es que todas las generaciones deben unirse por mejorar la calidad de vida de la gente sin tener en cuenta su edad. En democracia no se debe excluir a nadie. 
Cuando los políticos se obsesionan por alcanzar el poder sin tener experiencia corremos el riesgo de ir a peor. Ahora están los cuatro jóvenes que deben regir nuestros destinos. Ninguno tiene experiencia de gobierno. En Francia y en otras partes ningún político puede llegar a las alturas si no fue alcalde, España es diferente. Ahora falta  por ver lo que nos deparan estos que acaban de empezar y de momento estan cometiendo los mismos errores que criticaron. Sepan que no caben más engaños ni postureos para engatusarnos. Deben ser mejores que sus viejos antecesores, nos alegraríamos que así fuera. 
Albert Rivera y Pablo Iglesias antes de tocar poder han comprado mansiones por importe superior a un millón de euros, Pedro Sánchez no debió  viajar en avión oficial a un concierto, aunque lo disumuló de viaje oficial, sabiendo que a la izquierda se le exige más, Pablo Casado sale presidente del PP con la espada de Damocles del máster sobre su cabeza. No empiezan bien para ganar credibilidad de los políticos. Esperemos que trabajen eficaz y  honestamente sin mirarse a su ombligo. Que lo hagan bien y luego lo den a conocer, pero que se dejen de postureos mediaticos y de mercadotecnica. Que no prometan lo que saben que no van a cumplir. Cambian de opinión de un día para otro según convenga. Pero la ciudadanía  tenemos que esforzanos,  castigar las malas prácticas de los politicos que nos engañen. En otros países tienen políticos honestos porque los ciudadanos castigan a la mínima. Los intereses generales son los nuestros.

¿Estos cuatro sabrán dialogar?
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