• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Ganó el excéntrico Trump

El Chikilicuatre, Brexit y Trump, dos fenómenos mediáticos del XXI. A Trump le pasó como  a aquel Chikilicuatre que fue elegido democráticamente para representarnos en Eurovisión.

El Chikilicuatre, Brexit y Trump, dos fenómenos mediáticos del XXI. A Trump le pasó como  a aquel Chikilicuatre que fue elegido democráticamente para representarnos en Eurovisión. Trump pescó en río revuelto, entrando como toro en cacharrería, utilizando malas artes, mentiras, calumnias, datos falsos, apelando a todos los sans culottes vendiendo un producto que EE.UU, ya no tiene,“el sueño americano”, slogan que hizo época en su tiempo. El trueno Trump prometió cerrar fronteras a productos, personas y echar a  los emigrantes. No olvidemos que EE.UU fue fundado por emigrantes europeos y de otras partes, en territorio indio. EE.UU depende de las materias primas de todo el mundo, y los negocios de Trump también. Hasta ahora la globalización de los grupos económicos mandaron por encima de los gobiernos, ahora lo harán mucho más, porque el electo presidente es un empedernido amigo del lucro. Se aprovechó de todos los sans culottes desahuciados y cabreados, lo mismo que ocurrió en el Reino Unido con datos falsos para votar el Brexit. Trump hizo una campaña de mal gusto, machista, dialéctica ultra, utilizando niños en campaña para alcanzar el poder y hacer lo mismo que criticó. La democracia de EE.UU hace tiempo que está basada en el espectáculo, más que en la seriedad que requiere la cosa pública. Hace 200 años EE.UU era el ejemplo que muchos quisieron imitar, era el país de las oportunidades, pero no es lo que era, pasó de la racionalidad al esperpento económico global llevándose por delante valores cívicos y democráticos. Como prueba está el triunfo de Trump, que ganó la presidencia del país más poderoso del mundo a base de payasadas, insultos calumnias, zafio, inmoral, desprecio de la mujer, de la emigración, prepotencia, y un vulgar manipulador a base de pasta y puede condicionar al resto del mundo si lleva a cabo las barbaridades  prometidas dado el peso de la oligarquía económica instalada en EE.UU. Con esta elección quedó claro que la política del siglo XXI en vez traernos más calidad democrática, nos trajo mucho espectáculo sin contenido de interés general. Trump anunció que su vicepresidente Sera Mike Ponce, ex gobernador de Indiana, y fanático custodio de la moral pública. Ya puede empezar por las inmoralidades de su presidente, por  mal ejemplo. Una democracia que permite que cualquier  rico  pueda gastar tanto dinero para engañar a tanta gente, no es una democracia. Habría que prohibir estas campañas porque no pueden prosperar los mejores, sino el que tenga más medios económicos y derrochar con malas artes perniciosas para la democracia cívica real.