• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

No hay dinero para los pensionistas

Tanta racanería y mentiras a los pensionistas y las estúpidas

Tanta racanería y mentiras a los pensionistas y las estúpidas declaraciones de miembros de un mal gobierno echándole la culpa de las manifestaciones a otros partidos, para seguir defendiendo a los ricos, recomendando hacer planes de pensiones privadas, o sea, se ponen una vez más al lado de los bancos, han cabreado al personal de todas las ideologías al ver cómo se derrocha en cosas superfluas y sin parar la desbocada corrupción. Han gastado más en mandar una carta propagandística para anunciar el 0,25 que lo que van a percibir los jubilados. Pero a la vista de la deriva de un gobierno que no defienda la distribución de la riqueza, los jubilados no solo defienden la subida del IPC, ahora están defendiendo las pensiones públicas de hijos, nietos y futuras  generaciones.
Los trabajadores, hoy pensionistas, se les practicó un descuento cada mes de su nómina a lo largo de su vida laboral, lo mismo que al empresario para que al llegar a la edad de jubilación pudiera seguir cubriendo sus necesidades. La jubilación no es un regalo del gobierno de turno, ni una dádiva electoral como descaradamente nos quieren hacer creer los mediocres políticos a modo de compra de votos, es un derecho reconocido por el Art. 50 de la Constitución que debe ser aplicado lo mismo que otros artículos según convenga como por ejemplo el 135 para salvar bancos, o el 155, para salvar la unidad de España; es la devolución del Estado de los ingresos que hizo el trabajador.
Gracias a los jubilados no se suicidó más gente, dado que después de hacer de canguros, sustentar con su pensión a hijos y nietos en paro, que en el mejor de los casos con sueldos míseros por tiempos interruptus, con contratos por días. Además el Art. 50 de nuestra Constitución dice, «Los poderes públicos garantizarán mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad».
No hay dinero, pero lo hubo y lo hay para indecentes especuladores,  70.000 millones de euros para los que quebraron  la banca de los corruptos que arruinaron a los dueños de  preferentes y echaron de los pisos a personas que habían pagado parte de la hipoteca siguiendo endeudados y en la calle, esos pisos se los vendieron a fondos buitres, para volver a venderlos a doble precio. A esto añadimos 2.700 millones para armas, 5.500 millones para rescatar autopistas, 1.300 millones para el titán Florentino Pérez, y seguir gastando en obras públicas mal hechas e innecesarias, hoy en desuso. Añadir que las obras doblaron más del coste de su adjudicación para afianzar más la corrupción.
Parece ser que la corrupción y la mala gestión es la tónica de nuestro país incluyendo  las 17 comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos.
Lo que resulta extraño es la cicatería del gobierno siendo tan espléndido con los grandes grupos económicos con subvenciones, beneficios y amnistías fiscales para consolidar el fraude y la corrupción.