Jueves 22.11.2018

Sin normas no hay democracia

A pesar de que la ley dice que los ayuntamientos tienen que tener aprobado los presupuestos antes del 31 Diciembre, de los 313 que tiene Galicia, solo 130 cumplieron la normas.

A pesar de que la ley dice que los ayuntamientos tienen que tener aprobado los presupuestos antes del 31 Diciembre, de los 313 que tiene Galicia, solo 130 cumplieron la normas, sin tener mayoría absoluta. Los demás, se supone que siguen gastando  irregularmente. Si esos 130, sin  mayoría absoluta se pusieron de acuerdo con los de la oposición,   ¿porqué esos 111 con mayorías absolutas del mismo partido no se molestaron en cumplir con la normas legales?.Eso demuestra que la falta de controles de la administración local de la Xunta y del Estado, que tienen la competencia de hacer cumplir las leyes de  los ayuntamientos, no están cumpliendo con su deber. Así ocurre que siguen gastando irregularmente al no tener los presupuestos aprobados, y muchos no respetan la regla de gasto, ni de sostenibilidad. Así es imposible que la oposición fiscalicen a los  gobiernos tal como está establece la Ley, así el gobierno con su mayoría absoluta, aprueba el gasto haciendo con un  expediente de crédito extrajudicial con el argumento del enriquecimiento injusto, cuando lo injusto es que pagan facturas sin procedimiento legal, se puede pagar obras no hechas, o hacerla cobrando el doble, si no, ¿porqué no aprueban los presupuestos en plazo teniendo la mayoría absoluto?. Esos pagos sin partida presupuestaria, puede ser corrupción pura y dura, no se puede seguir gastando en obras como si se tuvieran aprobado los presupuestos. Lo que pasa es que las irregularidades  las tienen que sentenciar los jueces, y muchos políticos sabedores de lo costoso de la denuncia y la tardanza de la  justicia, no les importa infringir las normas, que no serán denunciadas.
Se adjudican obras de palabra sin licitar y sin partida presupuestaria, tengo documentación que así lo acredita, certificado por el interventor, hemos denunciado al Consello de Contas de Galicia, y sus máximos responsables me dijeron que el Ayuntamiento de Boiro no era el peor, !! cómo  serán los demás¡¡, y ahí quedó la cosa, por lo que se puede afirmar, que este organismo no sirve para nada por no tener poder coercitivo ante estos ilícitos; lo mismo que pasa con el Valedor do Pobo. Tengo resoluciones de ambos organismos que no fueron cumplidas por el Concello de Boiro, y no pasa nada. Con estos procederes la corrupción suma y sigue. Así nunca acabaremos con la corrupción, cuanto más rasca más aparece. Es un pozo sin fondo.
No siempre fue así, en la época en la que yo fui alcalde había que aprobar los presupuestos en plazo, si no se hacía pronto reclamaban y exegían las liquidaciones, advirtiendo de las consecuencias. 
El Consello de Contas tarda años en auditar, y cuando detecta anomalías informa pero no obliga a su cumplimiento. Pero a medida que fueron transcurriendo los años todos los organismos implicados miraron para otro lado llegando a una anarquía político administrativo.
Es urgente corregir estas prácticas y hacer pagar a quien incumpla  las normas como corresponde a una democracia real, que de momento es virtual. Esto le sale caro a los ciudadanos/as.

Sin normas no hay democracia
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