Viernes 16.11.2018

El poder no debe ser corrupto

Hace mucho tiempo que me desentendí de ese fútbol especulador

Hace mucho tiempo que me desentendí de ese fútbol especulador y manipulador de masas. Los gobiernos sabían de la corrupción que había, pero ninguno fue capaz de enfrentarse a un fenómeno que arrastra pasiones sin importar la ideología, ni creencia. Los mil euristas, o menos ,se entregaron con pasión sin tener en cuenta lo que nos estaban robando con esas operaciones astronómicas que se pagaban por la importación de jugadores.
Eso pasó de ser un deporte a un grupo de presión que puedo con nuestros gobernantes elegidos  por nosotros para defendernos de estos golpes de Estado. La indecencia cívica exige una mínima crítica de tal situación, que no la hubo, solo gritar y aplaudir  ese fraude deportivo.  Se decía que el franquismo cuando había marejadilla nos colocaba partidos para disimular, pero anda que ahora se ha superado con creces.
Hubo varios secretarios de estado que sabían de la corrupción de los principales dirigentes, alguno intentó pedirle cuentas, pero el gobierno de turno pensó más en clave electoral que en clave racional, así quedó hasta que la cosa se auto destruyó por tanta avaricia de sus mandamás, hasta que se colmo el baso después de de 30 años de trabajo sucio, trastocando este alto deporte en un problema de Estado, igual que la corrupción política que ahora  pasa a segundo plano. 
En este país no ganamos para disgustos, cada vez que leemos o escuchamos la radio y  TV y nos atiborramos de tanta corrupción y mentira por arriba, los de abajo tenemos que aguantar y pagar y ver cómo los numerosos órganos de control que durante estos años de una placentera democracia,  han  cogido el mundo por montera y casi  acaban con ella. Menos mal que después de mirar para el otro lado los principales responsables, la justicia no le quedó más remedio que tomar medidas contra fenómenos que después de tanto saquear nuestras instituciones y presumir  de ser los salva patrias el asunto termina como el rosario de la aurora con muertos por medio cuando, por que  esos maravillosos órganos de control no funcionaron en  su día,  lo mismo  que los gobiernos, partidos políticos han creado las condiciones objetivas para delinquir cuando los elegimos para que velen con honestidad y eficaz administración de nuestros impuestos.
En todas las actividades humanas puede darse corrupción, pero el que la hace debe pagarla. Primero han destacado los políticos implementando la corrupción pero paralelamente el deporte y la política fueron de la mano, se fueron organizando, así  no sabemos dónde empieza una y donde termina la otro, se retroalimentan,  dirigentes empresariales, sindicatos, partidos, etc. Casi todo el poder abusó del pueblo soberano. Es verdad que muchos de estos poderosos en parte están pagando las consecuencias de su avaricia, pero aún queda mucho que depurar, una vez acabado, no se debe permitir que los responsables de velar por el Estado de Derecho dejen de mirar para otro lado como se vino haciendo durante estas últimas décadas. Se sabía el abuso de poder a todos los niveles, pero nadie quiso darse por enterado.
Parece mentira que teniendo más órganos de control que  los demás países con larga tradición democrática, tengan una mejor justicia y educación cívica de la que  los responsables de España carecen. Se acumuló tanta basura, producida por aquellos que tienen la obligación de dar dignidad y prestigio a las instituciones.

El poder no debe ser corrupto
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