Viernes 16.11.2018

La política sectaria no es política

La política sectaria no es política, es fraude y engaño partidista

La política sectaria no es política, es fraude y engaño partidista. Los dirigentes de los Mossos d’Esquadra de la Generalitat fueron manejados por políticos obsesionados por sus ideas separatistas, en vez de prevenir el terrorismo contra la gente. En principio dieron el camelo y lanzaron una imagen al mundo a través de los medios de comunicación de que son autosuficientes para tener estado propio. Eso no es culpa de los Mossos. Han gestionado mal la información recibida en mayo de la CIA y de Bélgica sobre el Iman que organizó  el ataque terrorista. Pero el Estado de Derecho también se descuidó, primero el juez de Castillón que revocó la orden de expulsión del macabro Iman, y la jueza por no ordenar la investigación de los Tedax de la Guardia Civil en el chalet de Alacanar, teniendo competencia para ello. 
En Cambrills hemos visto como los Mossos tiraron a matar a un terrorista que estaba solo con una supuesta bomba atada a la cintura, pero se pudo neutralizar tirando a las piernas para sacarle información después de actuar los artificieros; lo mismo pasó con el conductor de la furgoneta de las Ramblas, descubierto por una ciudadana dos días después. Así los implicados no pueden hablar. Había dos muertos, uno era el Iman lava cocos, más siete terroristas heridos. Ahí fue el cuartel general donde tenían la logística para perpetrar los atentados. Después de todo esto poco pueden presumir los dirigentes de Generalitat para justificar estado propio. Si hubieran investigado a fondo tal como propuso la jueza lo que había en el chalet, como hicieron a posteriori, la situación hubiera cambiado la cosa y es posible que se podrían minimizar los daños, o  evitar los atentados. 
Los terroristas estuvieron varios meses ocupando ese chalet del Banco Popular, hubo denuncias de robo de bombonas, y los vecinos vieron el trasiego que se traían los terroristas, más los avisos de posible atentado, no se entiende la poca diligencia operativa de los responsables de nuestras vidas. Si hubieran actuado con la colaboración de todas las organizaciones contra el terrorismo, a la vez solicitar la colaboración ciudadana al tener sospechas, como hicieron después de los atentados, siendo una señora que llamó al ver el terrorista conductor de la furgoneta de las Ramblas, también ayudaría. No pasa nada por investigar sospechas falsas, es preferible a que mueran inocentes. Los responsables políticos de la Generalitat dieron  ruedas de prensa preñadas de contradicciones y triunfalismo. Este comportamiento de Puigdemont no es nuevo, ya  Aznar hizo lo mismo en el 11-M para que su partido (PP) ganara las elecciones. Miseria política cuando dejan de pensar en la gente para arrimar el ascua a la  sardina. El terrorismo no puede ser usado para ganar méritos los gobernantes a costa de arriesgar la vida de los demás, debe ser una labor preventiva y silenciosa para cazar a los terroristas, no estar obsesionados con réditos políticos a costa de lo que sea, eso ya lo hacen esos desalmados terroristas matando inocentes.
El terrorismo no sólo es local, se desarrolla a nivel global, por eso se han creado grupos antiterroristas a nivel mundial. Por eso no se puede admitir que no se averigüe ante la mínima sospecha. Luego pueden sobrevenir casos imprevisibles, pero está claro que no se puede despreciar ningún indicio. La Generalitat ahora se dedica a denostar a los medios de comunicación cuando antes los aprovecharon para dar la imagen de autosuficiencia de un pretendido estado independiente. Los pescadores de río revuelto se sumaron al duelo de la manifestación para imponer su obsesiva idea fuera de lugar, porque el deplorable negocio de venta de armas, no viene a caso en estos actos terroristas, que como vemos no emplean ni necesitan esas armas, sino otros productos al alcance de cualquiera.

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