• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Con el PP aumentó el separatismo

S hubiera un buen Gobierno de España no habría tanto conflicto en Cataluña.

S hubiera un buen Gobierno de España no habría tanto conflicto en Cataluña. Si analizamos seriamente, sin prejuicios ideológicos sectarios, y echando mano de los datos acaecidos durante estos cinco años del Gobierno del PP, con la parsimonia de Rajoy a la cabeza podemos afirmar que fue el peor gobierno de la democracia reciente. No tomó la iniciativa en defensa del Estado, nos  engañó con los impuestos, no defendió el orden legal, no dialogó, ni administró bien los recursos, no cumplió el programa electoral, no dio ejemplo de  honestidad.  
Es verdad que Zapatero le prometió a Maragall que el Estatuto sería aprobado en el Parlamento Español tal como viniera del Parlamento de Cataluña, pero también es verdad que no fue  aprobado tal como vino, sufrió recortes, como dijo la famosa frase  de Guerra, “se le hizo un profundo cepillado antes de ser aprobado por el Parlamento español”. Quedó más o menos como el Estatuto  valenciano cuyo Presidente  era Camps del PP,  pero el Estatuto Catalán después de ser aprobado en el Parlamento español, fue recurrido por el PP ante el Constitucional, que tardó 5 años en sentenciar en contra, tiempo suficiente para que los separatistas de la Generalitat se dedicaran a tiempo completo a concienciar la opinión pública, difundiendo el agravio de que  «España nos roba», entre otras  mentiras interesadas que prendieron en la cabeza de los cabreados por los recortes poniendo  a la opinión pública a su favor, olvidándose de los recortes que hizo la Generalitat, que  sumados a los que hizo el Gobierno central, empeoraron la situación; a la vez que los independentistas escurrieron el bulto. ERC en su afán por conseguir la independencia trajo y atrajo a su campo  la CIU nacionalista corrupta, hoy refundada en  PDeCat, con el fin de ocultar su corrupción se refugiaron con los separatistas para ocultar sus vergüenzas.                                                                                   En estos 5 años de mandato del gobierno central, Rajoy se cruzó de brazos, a la vez que el PP, montó unas mesas para recoger firmas; igualmente los separatistas de la Generalitat se dedicaron a hacer uso de las instituciones democráticas en beneficio político de sus intereses de partidarios en vez de dedicarse a gobernar para todos los catalanes. Los independentistas en la época de Zapatero eran el 11 % llegando a 48 % con Rajoy. Los  separatistas  abandonaron la gestión de los problemas de los catalanes, volcándose en atacar al Gobierno central y el central atacando al gobierno de la Generalitat, llegando a esta lamentable situación.
A pesar de todo, ahora hay que ponerse al lado del orden constitucional y el Estado de Derecho con el  Gobierno de España que tiene el deber de cambiar de táctica para evitar el atropello de alucinados que buscan un lugar en la historia de Cataluña a sabiendas de que no consiguiránn los objetivos separatistas expuestos a la gente de allí. 
Pero de cara al futuro, ni Rajoy, ni su partido tienen capacidad de encauzar la nueva situación que se producirá a partir del uno de octubre, por lo que es urgente que vengan otros gobernantes que piensen y actúen de forma seria y distinta para mantener la unidad de la España diversa. 
Miren si el Gobierno actuó mal, que por poner dos ridículos ejemplos: resulta que manda a la Guardia Civil a cachear los maleteros de los trabajadores de las imprentas, en vez de poner a investigar al CNI y a estas alturas tener toda la información para ir a tiro fijo. Otra, Montero pregunta a la Generalitat que le informen quién paga la Web y el anuncio del referendo, que no cuesta más de 5.000 euros, cuando llevan gastando miles de millones en el proceso durante estos 5 años. Estos mensajes del gobierno son ridículos, son para engaña bobos.