• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

El Puigdemont virtual

Si Puigdemont fue mal presidente para Cataluña desde el interior,

Si Puigdemont fue mal presidente para Cataluña desde el interior, como sería desde de la cobardía del exterior? Si Puigdemont creó el caos en Cataluña, ¿qué cabe esperar dirigiendo la Generalitat desde fuera con plasma? Recordemos el lío que armó Rajoy dando la cara por plasma desde España, y ahora viene esta monada a rematarlo.
Una vez que los letrados del Parlament informan que no es posible la investidura de Puigdemont por vía telemática, creyó que sería mejor poner en libertad a Junqueras para que se hiciera cargo de la Presidente de la Generalitat, por ser el segundo más votado de los independientes, y por ser coherente asumiendo las consecuencias de la desviación legal a diferencia del expresidente Puigdemont, y los suyos que salieron por piernas escondiéndose fuera de España poniéndonos a parir desde el exterior.
La historia demuestra que este tipo de personajes son un peligro público para ocupar poder, crean  conflictos y guerras por lo que no son de fiar, solo saben cercenar la sociedad sin tener en cuenta las consecuencias que ha traído con la fuga de capitales y empresas de la zona más rica de España y Europa por culpa de la irresponsabilidad de la corrupta de CIU, CDC, luego con nuevos nombres como PDeCAT, y JxCAT que gobernó y robó a Cataluña durante 23 años y nos quieren dar lecciones de democracia y de honestidad, pero resultaron ser una bomba de relojería contra la estabilidad de la  próspera Cataluña. Al menos, los de ERC demuestran ser más coherentes por eso debiera salir presidente Junqueras que demostraría ser más honesto que los de JXCAT que resultaron ser unos voraces acaparadores de las  pelas públicas.
Cataluña es España, como España es Cataluña.Tienen más competencias que nadie pero hay que saber usarlas para servir al interés general. Es muy frecuente que un mal gobierno y corrupto busque un motivo para desviar la atención de la opinión pública tal como vinieron haciendo los independentistas corruptos. Eso y cierto narcisismo romántico ideológico hizo que este cirio  aumentara hasta llegar al apoyo del 47 % de catalanes, por la inhibición del gobierno central que debió aplicar el 155 mucho antes. Hubo otros cinco intentos separatistas más cruentos,  en 1640,  1914,  1773, 1931, y 1934, intentos de fallidos en tiempos más complicados  que ahora.