Martes 20.11.2018

Puigdemont y Napoleón en Waterloo

uigmont quiere emular al emperador Napoleón y terminar ahí su derrota

uigmont quiere emular al emperador Napoleón y terminar ahí su derrota política lo mismo que él, que después de escaparse de la Isla de Elba el 26 de febrero de 1815,  donde estaba exsilado, regresó a París siendo acogido por el ejército y la población para dar la última batalla ante la Séptima Coalición.
No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que el camino emprendido por Puigdemont y los separatistas no podía triunfar dada la solidez del Estado español, aunque haya un gobierno flojo, una justicia laxa, ya vimos como ante tal despropósito los jueces actuaron.
Porque la situación política e institucional esté confusa, dando lugar a un cabreo generalizado, por los recortes, la corrupción, los nacionalistas aprovecharon la ocasión para desviar la atención de su corrupción que pesa sobre ellos, lo mismo que el gobierno central, hizo que estos se saltaran las leyes, pero otra cosa distinta es conseguir sus objetivos. En estos casos el Estado de Derecho y los jueces impiden que los secesionistas lleven a cabo sus pretensiones. 
Es muy respetable defender la ideología independentista siguiendo los cauces democráticos y legales, como en su día hizo el Presidente Vasco Ibarretxe, lo llevó al Parlamento español, no fue aprobado y ahí quedó. La Constitución arraigó en estos 40 años, ya pasó varias pruebas, es la más longeva de las 10 de nuestra historia,  Además en el siglo XXI los estados ya no son lo que eran, perdieron poder y competencias en detrimento de la UE y la globalización donde las regiones poco tienen que  pintar. El narcisismo y la frivolidad de los separatistas no se enteraron. 
Los  independentismos siempre crecieron en crisis, pero en este caso, como ahora tenemos unas reglas, un Estatuto catalán, una Constitución y un Estado de Derecho, donde hay que resolver los conflictos. 
Los separatistas tienen la mayoría en el Parlamento, aunque no en la población, ahora le toca gobernar como lo están haciendo en las demás CC AA y dejarse de líos estériles. 
No forman gobierno porque Puigdemont se aferra al cargo como presidente virtual. Incluso hablan de otras elecciones por incapacidad de ponerse de acuerdo para nombrar presidente de la Generalitat, que es lo que necesita Cataluña, pero en unas nuevas elecciones, pueden perder votos por no asumir las responsabilidades de gobierno, y en caso de que mejoren los resultados, tampoco pueden conseguir la independencia fuera de la Ley, al contrario, pueden perder competencias estatutarias y provocar una mayor centralización, como en Fancia. 
Hubo mucha mentira, engaño, marrullería con pérdida de credibilidad.
En cualquier caso, el artículo 155 de la Constitución está ahí para que justicia defienda el Estado de Derecho de la que  Cataluña forma parte desde cientos de años, y votó más a la Constitución de 1978 que el resto de España.

Puigdemont y Napoleón en Waterloo
Comentarios