• Viernes, 21 de Septiembre de 2018

Rajoy no vio la corrupción

i los que están a la cabeza de cualquier organización política

i los que están a la cabeza de cualquier organización política, o privada no son responsables de nada, ¿quien lo es? Rajoy lleva más de 30 años formando parte de la dirección del PP, y no tiene derecho moral que diga que no se enteró de nada. Este es el presidente que más nos mintió y no hace nada para evitar la corrupción. Da la impresión de que el PP no se sostiene sin ella. Rajoy niega todo lo que haga falta, protege a sus corruptos, cree que la  política es engaño. Sus ocurrencias  metafóricas las dice con tanto aplomo que no se sabe si es cinismo o ignorancia al no saber cuáles son sus deberes como presidente de un país tan importante como España. 
Fue concejal del Concello de Pontevedra y presidente de la Diputación de esa provincia, vicepresidente de la Xunta, ministro de Cultura, ministro de Interior, vicepresidente del Gobierno con Aznar, sin que dejara constancia de ningún proyecto de interés mientras ocupa dichos cargos. El hecho de ser el presidente del PP, candidato y hoy presidente del gobierno demuestra que Rajoy siempre tuvo el máximo poder en PP. Su estoicismo demuestra una egolatría que se mantiene como si nada hubiera ocurrido a su alrededor y nos viene a decir que el solo hizo política. Con menos han dimitido políticos de nuestro entorno democrático, presidentes y ministros. 
Dijo ante el tribunal que el solo hacia política, que  no tiene la obligación de saber la contabilidad de su partido. Pero tampoco hizo política de la verdad en ninguna parte, si entendemos que la política es eficacia verdad y honestidad. Lo demás son trampas al pueblo soberano. Como prueba de su fracaso político vemos como aumentó el independentismo en Cataluña, ya que con él pasó del 11   al 47 %. Lo cierto es que ni hizo política, ni contabilidad ni controló a los corruptos de su partido porque así es el sistema. La amparó negándola pública y privadamente dándole ánimos a Bárcenas con mensajes, y a otros implicados en corrupción hoy en la cárcel, que antes de ganar la presidencia del gobierno los puso como ejemplo a imitar.                                                                 
Entre el máximo responsable del partido y el tesorero nadie duda de que ambos saben cómo están las cuentas y de donde se nutren, es imprescindible para mantener el partido. La adjudicación de obras, servicios y privatizaciones de lo público para gastos de campañas y sobresueldos es sobradamente conocido, tal como han declarado el tesorero y contratistas.