• Martes, 25 de Septiembre de 2018

Referendo ilegal en Cataluña

Los que convocaron el referendo ilegal en Cataluña se van de rositas, mientras que las fuerzas de orden público cargan contra pacíficos ciudadanos por orden superior

Los que convocaron el referendo ilegal en Cataluña se van de rositas, mientras que las fuerzas de orden público cargan contra pacíficos ciudadanos por orden superior, en vez de cargar contra los que lo convocaron; así se dio una mala imagen a favor de los separatistas, tanto que varios dirigentes europeos que no estaban a favor del referendo han criticado el uso coercitivo contra el débil.
Un referendo ilegal, por mucho que catalanes votasen no surtirá efecto. Luego, ¿por qué no se cargó contra la gente que no lo convocó? Una vez más, tiene que pagar una parte del pueblo por culpa de malos políticos que mienten y lo pisotean. Este barullo de Cataluña lo crearon los separatistas del gobierno de la Generalitat, y el Gobierno de España en su afán por desviar la atención pública para encubrir su corrupción y su mala gestión. La Cataluña española no puede separarse ilegalmente mientras España no firme el divorcio, del mismo modo que la Cataluña del Norte no puede separarse de Francia. Los catalanes son creativos y tienen mucha iniciativa y sentido cívico, pero los separatistas, sin quitarle méritos, carecen de ideas para llevar a cabo un proyecto político de interés general con éxito para su país tal como quedó demostrado en los cinco intentos a lo largo de la historia. Siempre fallaron en sus planteamientos independentistas y ahora también, aunque intenten venderlo como un éxito propagandístico ante el mundo por el mal cálculo final del gobierno que se amparó en los tribunales por no tener capacidad política. Esta farsa de referendo ha conseguido dividir a los catalanes y eso hay que arreglarlo civilizadamente razonando como corresponde a los buenos políticos en democracia, sin vencedores ni vencidos. Lo que no pueden pretender los independentistas es crear  ciudadanos de primera  y el resto de segunda.
Para ello los gobernantes tienen que dar ejemplo desde el poder y no utilizarlo como vinieron haciendo desde hace años con desviación de poder que mucha gente se sintió molesta, y sin ser independentista se apuntaron a participar en ese referendo ilegal.
 Después de la guerra de los 30 años en 1659, el Rey francés y el Rey español hicieron un pacto y trazaron las fronteras dividiendo Cataluña en dos, el Rosellón Norte para Francia, y el Sur para España. Desde entonces Cataluña creció con la ayuda económica y política de todos los españoles. Francia es más centralista que España, por lo que se ve los catalanes del Norte se conforman con menos. Mientras que los separatistas del Sur no se dan por satisfechos. Los distintos gobiernos de la democracia pactaron prebendas con los nacionalistas cuando no tenían mayoría, sin tener en cuenta si era justo. Va siendo hora de regular esta anómala situación con reformas justas de la administración serias para acabar con este chalaneo.