Viernes 16.11.2018

Sin separación de poderes no hay democracia

Para que haya una democracia real es necesario que los partidos lo sean. 

Para que haya una democracia real es necesario que los partidos lo sean. Después de cerca de cuarenta años los partidos no quisieron profundizar en la democracia. Para unos estos años fue formidable, para otros regular, y para otros pésima. Pues bien dentro de estas tres opiniones me quedo con la regular, ya que hemos tenido libertad de opinión de voto, derechos civiles, se redujeron las desigualdades  mientras hubo dinero, cientos de miles de leyes, los partidos fueron los primeros en no cumplirlas, pero falló la  justicia la educación cívica por culpa de los sucesivos gobiernos dando mal ejemplo. Fueron irresponsables  al no administrar bien, falta de previsión de la  crisis económica, no tener altura de miras como correspondía a los  hombres de estado que nos representaron durante estos últimos 30 años como debían, en vez  de  profundizando en la democracia basada en  la Constitución de 1978, la estuvieron ignorando. No respetaron la división de poderes, es decir: el Legislativo, el Judicial, por parte del Ejecutivo que  en vez de respetar  su independencia lo han ido amoldando a sus intereses. El partido ganador con sus mayorías absolutas, o haciendo pactos, no gratis, para formar gobierno, creando agravios y desigualdades entre españoles.
Así llegamos a la corrupción insoportable, una falta de confianza en los partidos y sus dirigentes políticos, y a su vez  en las  instituciones por culpa de no cumplir  y profundizar en el espíritu de la Constitución de 1978, que fue el primer paso hacia la  democracia, la justicia, para la convivencia de los españoles. 
El poder que le dimos a nuestros gobiernos se sometió a los poderosos  sin pensar en el futuro de sus representados. Se impuso la ineficacia, la avaricia, la prepotencia en abuso de poder arramplando con todo en crisis, véase el desastre financiero, bancos, cajas, y deuda externa que ahora tendrán que pagar varias generaciones por culpa de los gobernantes, siendo humillados por los gobernantes de la Unión Europea a modificar el Art. 135 de la Constitución para evitar una catástrofe, según dicen, pero la realidad fue para devolverle a los bancos alemanes y franceses el dinero que invirtieron en España en el desarrollo de la burbuja inmobiliaria que ambos partidos mantuvieron miraron al ombligo, por falta de capacidad y mérito para crear empleo en otros sectores productivos, más estables para contra restar la caída de la burbuja inmobiliaria y el paro, con las consecuencias  económico conocidas, arrastrando a  la miseria de muchas familias. Se pudo evitar si tuviéramos gente eficaz y noble en los gobiernos tanto centrales, autonómicos,y ayuntamientos. Pero la principal responsabilidad es de los gobiernos centrales, que en vez de prevenir alardeaban de que España va bien, y otro negó la crisis, y el Gobernador del Banco de España decía que el sector bancario estaba fuerte. Ya vimos cómo estaban, hubo que rescatarlos con más de 60.000 millones, y ahora camino del rescate de las empresas privadas de autopista con 5.000 millones.
Al conocer la metedura de pata de nuestros gobiernos, lo que toca hacer es una Ley de partidos tal como establece el Art. 6 de nuestra Constitución, que los distintos partidos en los distintos gobiernos no hicieron para que sus dirigentes hicieron de su capa un sayo, así vino la corrupción por falta de democracia y transparencia en los  partidos, largando a todo aquellos  que no querían esas malas prácticas dentro de la organizaciones, para eso tienen una rimbombante comisión de garantías del militante», similar al tribunal de Inquisición para castigar al discrepante incómodo.

Sin separación de poderes no hay democracia
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