• Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Suspenso a las telefónicas

Lo que hacen las operadoras telefonía es inaudito para ahorrar puestos de trabajo

Lo que hacen las operadoras telefonía es inaudito para ahorrar puestos de trabajo, luego cuando llamas te pasas horas y horas sin conseguir hablar con una persona y cuando lo consigues puede estar en cualquier lugar de los cinco continentes. Luego te devuelven una llamada preguntando que valores del 1 al 10 la atención recibida. ¿Pero cómo lo vas a saber si acabas de llamar y no han tenido tiempo de resolver la avería? Las relaciones públicas de las telefónicas y de las instituciones públicas y privadas ya no existen porque tienen derecho de pernada y no necesitan contar con la aceptación del ciudadano-consumidor. Y ahora Telefónica nos anuncia que nos van a colocar otro robot parlanchín para seguir faltándonos al respeto, que dice: “Hola,  soy Aura, la inteligencia artificial de Telefónica. Nace la inteligencia ideal para estrechar la relación de la compañía con sus clientes”. ¡¡Manda nabo!!,  A los clientes nos tienen por tontos porque estamos cautivos y desarmados, y lo saben porque los órganos de control del Estado no controlan, da la impresión de que comen en la misma maxeeira, hacen caso omiso a nuestras reclamaciones, solo sirven para desahogarnos. La mayoría de las veces coinciden con lo que ya te dijo la compañía.
Cuando hacen el contrato te dicen “esta conversación está siendo grabada”, pero cuando la pides por incumplimiento del contrato no te dan copia, si la quieres tienes que ir los tribunales porque aunque reclames al departamento de comunicaciones del Ministerio de Fomento te trasladan lo mismo que la compañía te contestó antes. No sirven para nada. No cumplen lo pactado, tanto si lo haces por teléfono como en tienda. Acuerdas precio y al poco tiempo te los cambian al alza unilateralmente. Las señoritas virtuales, grabadoras inteligentes la mayor parte de las veces, están averiadas, te piden mil datos, se los das y luego te dicen que no son correctos y que vuelvas a llamar y vuelve a pasar lo mismo. Aún sigo pendiente de poder hablar con una persona de carne y hueso por que la grabadora no reconoce el número de cuenta después de estar cargando las facturas todos los meses en el banco.
Todo esto se debe a los políticos que gobiernan mal y andan a su bola olvidándose de sus deberes.