Viernes 16.11.2018

Ya está bien de mentirnos

hasta ahora todos los partidos, incluidos los nuevos

hasta ahora todos los partidos, incluidos los nuevos, Podemos y Ciudadanos se vienen pareciendo a los viejos partidos, les invaden unas ganas de conseguir el poder por el poder, interesados más en destruir al adversario que en resolver los  problemas de la gente y más empeñados en desacreditar la política y las  instituciones con manipulación partidaria. Es hora de que tal situación se revierta por el nuevo gobierno de Sánchez que tiene una buena oportunidad para pasar a la historia y volver la confianza a los españoles y a sus gobernantes. Para ello tiene que controlar, racionalizar las buenas prácticas por ser el máximo responsable del gobierno que preside incluido el PSOE, y exija el cumplimiento del deber a cada uno con honestidad, transparencia, eficacia en la gestión, diálogo, solidaridad para que nuestra democracia sea creíble. Lo tiene difícil porque los opositores son muchos y tienen ganas de guerra sucia por ser deficitarios en educación cívica que todo buen político debe tener. Como pudimos comprobar estos días los que perdieron la moción de censura salieron del Parlamento con el cuchillo entre  los dientes, pero al día siguiente ya lo soltaron para empezar a acuchillar a un gobierno que aún no estaba formado, y Pablo Iglesias y Ciudadanos les sobran ansias por el poder volviendo a las andadas en vez de proponer soluciones viables al nuevo gobierno. Dan la impresión de que el nuevo gobierno tenga éxito, lo mismo  al PP que está dolido por perder el poder de manipularnos en beneficio propio.
Luego tenemos a los independentistas catalanes     con la idea fija de imponer una república de salón olvidándose que son España por mucho que se empeñen en lo contrario.
Los partidos seguirán con sus egoísmos como de costumbre pero en lo queda de legislatura el Gobierno que preside Sánchez haría muy bien en corregir los abusos de poder instalados y poner sentido común y hacer que todo funcione mejor para que los [email protected] salgamos beneficiados, tanto en servicios como en respeto al que tenemos derecho  y pensando en las  futuras generaciones. Lo puede conseguir si es capaz de ser audaz y constante como lo a demostró hasta ahora haciendo las renuncias crematísticas en favor de sus convicciones.
Si este Gobierno evita la  corrupción y el despilfarro  puede haber fondos para devolverlos a las víctimas de los recortes de la crisis, y fortalecer nuestra precaria democracia y el Estado de Derecho.

Ya está bien de mentirnos
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