• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

Un paseo por las nubes

uchos os preguntaréis ¿a qué viene este título?

uchos os preguntaréis ¿a qué viene este título? Algunos pensarán que es por lo de la película protagonizada por Keanu Reeves y por la actriz española Aitana Sánchez-Gijón “A Walk in the Clouds” (1995) cuyo título en español fue precisamente “Un paseo por las nubes”. Una historia de amor entre ellos pero que deberán luchar un poco contra todos para poder estar juntos.... vamos, algo que a veces puede pasar. Por otro lado tenemos gente que pasea no por las nubes, sino por encima de ellas, los paseos espaciales de los astronautas o algún que otro millonario. Lo que es más complicado es que un paseo (por ejemplo de madera) de esos pegados al mar, usados para poder caminar o correr contemplando y escuchando el maravilloso mar, se pasee por las nubes. Esto es lo que pensaban los vecinos de Sanxenxo, hasta que ocurrió en realidad, no una, ni dos, sino tres veces en un período de pocos meses. Vamos, que salió en los medios de todo el país, incluso a nivel nacional. No es para menos...
La primera actuación para reformar la PO-308 consistió en mejorar la carretera, hacer o marcar aparcamientos allí donde consideraron oportuno, hacer aceras (unas más anchas que otras....), y un paseo para los peatones. Una parte se hizo de madera ya que según las leyes y quienes las aplican, no se podía hacer otra cosa porque había que proteger la playa, etc. Por cierto, se olvidaron de algo muy importante y que parece se hará en el siguiente tramo (a ver si es verdad!), el famoso carril bici. Aún hoy en día me parece increíble que no lo hicieran y más en esta zona que es una belleza. ¿No sería por falta de sitio, digo yo? Porque si no se hizo ahora, ¿ya me dirán cuando? El caso que nos ocupa es que parte de este famoso paseo de madera ha volado por los aires, y sí, el paseo de A Lanzada se ha dado textualmente un paseo por las nubes. El problema es que como bien sabemos existe algo que se llama gravedad y todo lo que sube, baja. Y así fue y con gran suerte para todos porque no hubo que lamentar desgracias personales aunque sí bastantes daños materiales.
La primera vez volaron como 150 metros del paseo de A Lanzada porque allí la fuerza del viento es grande, está pegado al mar y para colmo el paseo está apoyado sobre unas columnas de madera porque las máquinas pensantes no dejaban hacer otra cosa. El paseo está hueco por abajo y cuando el viento es fuerte.... pues como una cometa, a volar se ha dicho! El primer vuelo fue corto, se elevó y cayó sobre la propia carretera. El segundo ya fue mejor, llegó más lejos, podría incluso inspirar a los hermanos Wright (inventaron y construyeron el primer aeroplano). El tercero y último (hasta ahora) ya fue de profesionales, no solo voló, sino que llegó lejos, unos cientos de metros, una proeza no al alcance de todos, quizás solo superada por “el vuelo de la gaviota” del Aviador Piñeiro o por Aladdín y su alfombra mágica.
El problema esta vez es que la culpa no fue del chachachá, sino de un tornado. Sí, sin él el paseo no hubiese volado, el problema es que si uno sabe que va a salir volando a la primera de cambio, ¿por qué no se hizo mejor?, ¿o de otra manera? ¿Qué esperaban a que hubiése una desgracia? Esta vez estuvo cerca, sino que se lo pregunten a los niños y profesores que se encontraban en el Colegio de Noalla-Telleiro ese día (por suerte en clases y no en el patio) donde aterrizó gran parte de dicho paseo. O los vecinos que vieron volar sus tejados, etc. Está claro que contra la fuerza de la naturaleza muchas veces poco podemos hacer. Pero lo del paseo era previsible y ya tuviéramos dos avisos. Van tres y esta vez estuvo cerca el desastre. ¿Qué harán ahora los responsables? ¿el gobierno? Según dicen no lo volverán a poner y harán otra cosa.... Vamos, eso cae de cajón, era lo que faltaba, ir a por una cuarta ya sería puro cachondeo (y una irresponsabilidad de libro) y más con lo que ha pasado. Esperemos que se depuren respondabilidades y estoy ansioso por saber la solución para sujetar dicho paseo al suelo. ¿Quizás se haga el paseo como dice el sentido común a la mayoría? ¿O surgirá alguna alternativa sorpresa (ej: mover la carretera en ese tramo)?... El tiempo dirá. Mientras tanto, a mal tiempo buena cara.