sábado 04.07.2020

El confesionario de Google

La ventana de búsqueda de Google funciona como un confesionario. Así lo asegura algún ilustre analista de datos y así es. Y es que el omnipresente buscador en la web, el más utilizado a nivel mundial  y capaz de procesar más de mil millones de peticiones diarias, es, en efecto, un barómetro que mide, entre otras muchos parámetros, las preocupaciones, ansias, alegrías y aspiraciones de los cientos de millones de personas que lo utilizamos porque casi todos pasamos por él. 

En los meses de duro confinamiento que por mor de la Covid-19 hemos pasado, esa ventana se ha convertido en una especie de cordón umbilical; en casi la única forma de relación con el mundo exterior para muchos de sus usuarios. 

Un vistazo no exhaustivo a las búsquedas realizadas durante el mes de abril en nuestro país da una idea de la profunda transformación vivida y, aunque algunas conclusiones pueden parecer obvias, los porcentajes registrados de alzas evidencian la dimensión sin precedentes de lo sucedido durante estas semanas.

¿Qué pasó por nuestras cabezas a lo largo de dicho mes? Las búsquedas sugieren que la preocupación y la tristeza ganaron terreno. Los usuarios españoles buscaron la palabra “ansiedad”  en un 52 por ciento  por encima de la media: 77.000 búsquedas, frente a las 40.000 de enero/febrero. Y algo parecido ocurrió con otras como “separación” (66 por ciento), “claustrofobia” (54 por ciento) o “soledad” (30 por ciento). 

Las consultas sobre “divorcio” tuvieron una progresión discreta (37 por ciento), pero en un nivel sólo comparable a septiembre, tras las vacaciones de verano, momento de convivencia continuada y reconocido como el típico en que se producen crisis de pareja. Y al mismo tiempo que estos efectos emocionales negativos crecieron otros que vendrían a compensarlos. Así, las consultas con el término “rezar” subieron un 77 por ciento, incremento muy parecido a “meditar”.

En otro orden de cosas, en abril  aumentó el número de personas interesadas por tener un buen nivel de actividad física. En este sentido, la palabra “yoga” superó las 130.000 consultas, cifra que casi dobló la habitual,  y “comprar pesas” se multiplicó por seis. El interés por el pilates se habría incrementado un 34 por ciento. 

También el confinamiento ha representado para muchas personas la llegada, prácticamente de la noche a la mañana, de un tiempo de ocio que no siempre ha sido fácil de llenar. Creció, con todo, el interés por los libros, de forma especial por las series televisivas y por las recetas. 

Y en relación con estas últimas, cabe recordar la carestía de la levadura en los súpers, lo que concuerda con el hecho de que las búsquedas informáticas aumentaron casi un 400 por ciento. Una auténtica fiebre. En juegos de mesa y con niños en casa, el incombustible Monopoly resultó de nuevo imbatible: más del doble de indagaciones que cualquier mes del año anterior.

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