Lunes 17.12.2018

Chascarrillos para no olvidar

Volví a encontrarme con ella. Se trata de aquella mujer que con motivo de las elecciones a la presidencia del Club del Mar que enfrentaba a Manuel Lugrís y a Ángel Garmendia a finales del pasado año, ensalzaba su alegría de forma surrealista después de la victoria de este último. Rosalía (nombre supuesto), muy tradicional y arraigada a la vida del Club, me contaba por aquellos días que hacía años que no se sentía tan feliz y con su bulla particular no se le ocurrió otra cosa que celebrarlo en una playa. 
Lejos de La Coruña, en un día de perros y en medio de una ciclogénesis con nombre de mujer. Será por algo. Aquello no le intimidó y fue a festejarlo como ella mejor sabe: gritando, sola, absolutamente sola en un lugar paradisíaco en compañía del mar y la arena, la frase que ya queda para su historia: “Por fin”. Hacía años que Rosalía no se sentía tan feliz. Gritó como una loca de alegría hasta que no pudo más. Su sueño, que tanto ansiaba, se hacía realidad.
Pasado el tiempo, nos volvimos a encontrar. Poco ha cambiado. Sigue igual. Sigue perdurando su alergia a la playa de San Amaro a la que acudió   este pasado verano después de 21 años. Y solo para mojarse los pies. Su debilidad la tiene en Miño, Cabañas, Gandarío, Bastiagueiro, Mera… Todas menos las de La Coruña. 
Aunque en su vida no todo ha sido color de rosa, detrás de esa apariencia de no haber roto un plato en su vida, se esconde una mujer con una enorme personalidad y con un talento encomiable. 
Hoy es más moderada y afable. Esconde su fuerte identidad bajo una aparente seriedad que no es real en una fase de su vida en donde la soledad (vive sola), la que ella escoge y desea en muchos momentos, le da esa tranquilidad que anhela y que en muchas ocasiones busca sin que nadie se la imponga. 
Es su modo de vida. Como mejor se encuentra y más disfruta. Mucho más que tocando sus cachivaches musicales que desde pequeña aprendió a familiarizarse con ellos. Es otra de sus grandes virtudes que pocos conocen.

Chascarrillos para no olvidar
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