Lunes 19.11.2018

No quieren a Belén Esteban

No todo está siendo color de rosa en Telecinco para Belén Esteban. Hasta sus propios directores dudan de que la presencia de la colaboradora aporte los beneficios que los responsables de este programa (en alarmante decadencia y sin rumbo) pretenden.

No todo está siendo color de rosa en Telecinco para Belén Esteban. Hasta sus propios directores dudan de que la presencia de la colaboradora aporte los beneficios que los responsables de este programa (en alarmante decadencia y sin rumbo) pretenden. La ex de Jesulín, que sigue meando fuera del tiesto, no tiene precisamente una buena reputación entre los televidentes debido a su forma de afrontar todo tipo de problemas que le pueden surgir y que jamás acepta.
Además, sus intervenciones en Sálvame, cada vez más escasas, dejan mucho que desear. Existen momentos en los que no la dejan hablar y para hacerse notar grita como una posesa en una actitud desagradable y chabacana que dice muy poco a su favor. Por si fuera poco, existe una campaña brutal dirigida por Change.org para echarla de Telecinco con el inicio de una impresionante recogida de firmas que alcanza ya números muy valorables. Los responsables de esta decisión apuntan su preocupación por la influencia que la de San Blas puede ejercer sobre los jóvenes y que, inciden, son muchas las personas que se sienten ofendidas por este personaje, que, además de no aportar nada a la sociedad, lo único que hizo en su vida fue tener un hijo con un torero y así convertirlo en su negocio en una época donde Ángel Martín, conductor del programa de la Sexta “Sé lo que hicisteis”, definió como “la tía que se hizo famosa por tocarle la chorra a un torero”. 
Con el paso de los años, con sus habituales fobias y filias que nunca la han abandonado, Belén sigue sobreviviendo con sus habituales y numerosos altibajos en sus decisiones y sobre todo por las consecuencias de su lenguaje y gestos repudiables, no debiendo olvidar que todo en la vida tiene un reverso. A esta mujer hay que hacerle ver la realidad y recordarle que no se puede andar por el mundo en plan señorita Rottenmeier, amargada e intensamente impertinente y soberbia. Incluso su ex compañero Kiko Matamoros argumenta que es enemiga de la inteligencia y que representa a esa España tétrica que él detesta. Claro que como diría ella, “A mí me la pela”.

No quieren a Belén Esteban
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