Viernes 19.04.2019

Sine die

El aplazamiento del pleno del Parlament, que debía investir

El aplazamiento del pleno del Parlament, que debía investir al nuevo president de la Generalitat, significa la vigencia “sine die” de la suspensión del autogobierno en Cataluña. Es gravísimo pero, al parecer, las fuerzas independentistas comienzan a sentirse cómodas bajo el cumplimiento del artículo 155.
Mientras, en Cataluña la vida sigue, la economía recupera pulso, la universidad funciona, el paro desciende e incluso las mujeres salen a la calle a reclamar igualdad; ese término tan sencillo y tan alejado de la realidad. Más, cuando se escucha la descripción del ilustre parlamentario de ERC, Lluis Salvado, sobre el perfil profesional que debe acompañar a una mujer para ser candidata a dirigir la enseñanza catalana: “tener unas tetas cuanto más grandes mejor”. Y con esos mimbres quieren construir la futura republica.
No es que el resto de la clase política del Estado tenga mejor concepto de las capacidades intelectuales de las mujeres, pero a este le han pillado y de nada sirven las disculpas de Marta Rovira que no da abasto para solventar entuertos.
Perdonen la digresión. Retomo el tema que nos ocupa: el aplazamiento.
Jordi Sánchez planteará este mismo lunes un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra la decisión del juez Llarena que le impide acudir al pleno de investidura. Una vez solventada sin fecha esta discrepancia, y en el caso de que la resolución diera la razón a Sánchez, habrá que convencer a la CUP que no se muestra muy partidaria del programa de gobierno pactada entre ERC y JpC.
Pese a las promesas de continuar el proceso constituyente, de la realización de multi consultas, de abandonar el sendero autonomista, de crear un espacio político al “exilio” en Bruselas, los “cuperos” no lo ven claro. Además de que los fugados Comín y Puigdemont se niegan a entregar sus actas de diputados.
Por otro lado, cabe preguntarse si, vencidos todos los obstáculos, Sánchez podría dirigir Cataluña desde Soto del Real siguiendo las instrucciones de Puigdemont desde Bruselas. ¿Puede el proceso constituyente llevarse a cabo el mando a distancia? Solo imaginárselo conduce a la melancolía.
Para escapar de ella nada mejor que la realidad: en 2018 Cataluña regresa al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y va a recibir en este primer trimestre 3.477 millones de euros para sostener la sanidad y la enseñanza pública. Esta última sin intromisiones en la política de inmersión lingüística por parte del ejecutivo de Rajoy.
El horizonte de unas nuevas elecciones catalanas es cada vez más real. Los electores acudirán a las urnas tras el fracaso de no lograr un pacto entre los independentistas y muchos meses de vigencia del artículo 155. El cansancio pesa mucho en las urnas y el aburrimiento también.

Sine die
Comentarios