Miércoles 20.02.2019
Opinión
Editorial

Los plátanos que asustaron al ladrón

Cuando una mujer se llama Seungae Kim está claro que non é do país. Sus orígenes son evidentemente asiáticos, incluso si tuviese las pernas tortas, como diría Paco Vázquez, el coruñesismo hecho hombre, no habría duda de que sería china. El caso es que Kim, de 69 años, tiene una especie de todo a cien con departamento de alimentación en Canadá. Un ladrón entró en la tienda dispuesto a robar y ella, que estaba comiendo un plátano, se defendió lanzándole el racimo. El delincuente huyó y el marido de Kim, que se había ocultado tras ella, respiró aliviado. Atención, pregunta: ¿Quién lleva los pantalones en la familia? [+]

Del pelotazo a las largas zancadas

Raúl era dios en el Bernabéu. Cuando mandó callar al Camp Nou tras marcar un gol llevó al éxtasis a miles de madridistas. No había madre merengue que no lo quisiese como hijo o como yerno. Después se marchó como temporero a Alemania y más tarde a la Segunda División de EEUU, donde se retiró. Pero como lo suyo siempre fue el fútbol, nunca perdió el amor a los pelotazos y como empresario los ha pegado, ¡y de los buenos! Invirtió de aquella manera en energías renovables y dejó un pufo millonario que ahora se dirime en los tribunales. Como la justicia es lenta, se entretiene participando en carreras populares... A ver si está preparándose para la fuga. [+]

Cuando todos quieren ser la auténtica izquierda

Carmena y Errejón han presentado a su partido en sociedad con el claro mensaje de que son los únicos capaces de frenar a la derecha. Casi al mismo tiempo, Pedro Sánchez hacía lo propio, pidiendo la movilización de la izquierda para ganarle las elecciones a las tres derechas. Se supone que Sánchez pretende que todo aquel que se considere de izquierda termine votando al PSOE. Pero el problema es que si existen tres derechas, como dice el presidente del Gobierno en funciones, existen cuatro, cinco o seis izquierdas. Incluso en algunas comunidades, esas que llaman históricas, la cifra aumenta debido a los nacionalistas zurdos, que son muy dados a juntarse cuatro y montar... [+]

La mala suerte de las empresas electrointensivas

Muy mala suerte tienen los trabajadores de empresas electrointensivas como Alcoa o Ferroatlántica. El altísimo coste de la electricidad provoca que su producción sea cada vez menos competitiva y, por lo tanto, que sobre estas empresas penda siempre el riesgo de un cierre y, por lo tanto, del despido de las plantillas. Tras diversas negociaciones con el Gobierno de Sánchez, el Ejecutivo se había comprometido a aprobar un decreto que favoreciera la venta de energía a estas empresas a un precio más bajo, lo que garantizaría el mantenimiento de los puestos de trabajo. Sin embargo, tras el anuncio de convocatoria de elecciones, de nuevo se cierne sobre ellos un panorama... [+]