Fermín Bocos

Scholz no es como Sánchez

Curiosa forma de omitir que en Alemania, durante los dos años que venimos padeciendo la pandemia, quien estaba al frente era Ángela Merkel, que como todo el mundo sabe es democristiana.Las diferencias políticas entre Sánchez y Scholz son manifiestas.

Gato escaldado

Alfonso Fernández Mañueco, el candidato popular a la reelección como presidente de la Junta, estuvo durante el fin de semana arropado por la plana mayor del PP, con Pablo Casado a la cabeza y los presidentes de Galicia, Andalucía, Murcia y la presidenta de Madrid.Frente a un despliegue tan amplio que dio pie al correspondiente eco mediático, llamó la atención que el PSOE “contraprogramara” con el Presidente del Gobierno viajando a la ciudad de Granada para participar en un mitin de apoyo y presentación de Juan Espadas, el nuevo líder de los socialistas en Andalucía, comunidad en la que aún se desconoce la fecha de las próximas elecciones.

Garzón sigue

Garantiza la continuidad de Pedro Sánchez pese a tener el PSOE su menor representación parlamentaria y mantiene en el poder y en su área de beneficios al PCE y a Podemos a pesar de la pérdida de apoyo popular que apuntan todas las encuestas.

Los errores se pagan

Ahora, dentro de un mes, todos los sondeos apuntan a que en las elecciones de Castilla y León Ciudadanos será pasado por las urnas.

El veneno nacionalista

O qué el jefe de comunicación del partido de Jean Luc Mélenchon, candidato del partido Francia Insumisa, la extrema izquierda, haya exigido “que se quitara ése horror y se volviera a poner la bandera de la patria”.Que semejante polémica este fechada en París, otrora capital de la Ilustración y la Razón, no deja de ser inquietante por lo que tiene de síntoma de una enfermedad política que sigue latente en diferentes países de Europa.

Falta de credibilidad

La ciencia –biólogos, epidemiólogos, médicos y el resto del personal sanitario– están cansados de alertar acerca del elevado riesgo de contagios que se derivan de las concentraciones en las que ni todos los participantes llevan puesta la mascarilla ni casi nadie guarda distancia social.

2021, un año para olvidar

Aunque para calificar el tiempo pasado solo tienen poder los historiadores y los novelistas, sobre el año que vamos a dejar atrás no sería exagerado decir que ha sido nefasto por culpa de la pandemia y “horribilis”, en términos políticos.

La audiencia y la campaña

Hace siete años, a raíz de la presencia del Papa Francisco en el Parlamento Europeo, Yolanda Díaz, que por aquél entonces era una diputada y coordinadora de Esquerda Unida muy dada al tuiteo, escribía un mensaje que retrataba un cierto talante sectario.

Zanjar la guerra

Tanto como para dar prioridad a lo prioritario intentando ganar la confianza del mayor número posible de electores con el fin de propiciar un cambio político que frenaría la deriva populista en la que navega el Gobierno Sánchez.Para llegar a ese objetivo, Pablo Casado está tardando en zanjar la absurda batalla interna que mantienen la dirección nacional (García Egea) y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Los enemigos de la Constitución

Es el caso de los separatista tradicionales --ERC, JxCat, el PNV o Bildu-- a quienes en los últimos tiempos se ha unido el magma político formado por Podemos y el Partido Comunista.En medio, entre la ambigüedad y el tactismo, se sitúa el PSOE que se deja arrastrar por Pedro Sánchez, un acreditado funámbulo que un día se entusiasma con las teorías de la llamada “España asimétrica” (el ‘copyright’ es del PSC) y al otro proclama que la Carta Magna es la “hoja de ruta del Gobierno progresista”.La Constitución refrendada en 1978 por una amplísima mayoría de ciudadanos cumple 43 años en los que al margen del intento del golpe de Estado de 1981, el sedicioso de 2017 en Cataluña y las reiteradas campañas de asesinatos llevadas a cabo por la organización terrorista ETA, hemos tenido el mejor y más largo período de estabilidad y prosperidad de la Historia de España.Todos los argumentos que estos días se invocan para cambiarla –establecer la igualdad entre hombre y mujer en la sucesión a la Corona, reformar el Senado, citar por su nombre a las CC.AA. o modificar el Título VIII–, no obedecen tanto a una demanda de la ciudadanía –en la práctica inexistente– como al interés de los dirigentes de partidos minoritarios que viven de atizar las diferencias creando problemas alejados de las necesidades del común.

Tormenta anunciada

Pero esa particularidad no se da en otros sectores afectados por las subidas brutales del precio de las materias primas, los combustibles- gas, gasolina y gasóleo-, la electricidad y los transportes.El dato de la inflación conocido en el arranque de la semana: 5,6 % -la cifra más elevada desde septiembre de 1992-, anticipa un panorama de tensión social y conflictividad añadida en razón del aumento del precio de los alimentos.

El PCE busca nueva marca

Uno de ellos aparejaba nada menos que una Vicepresidencia, encomienda que recayó en Yolanda Díaz, curtida dirigente comunista gallega.Como nueva apuesta del partido, la señora Díaz, de decir suave y vestir elegante -aspecto éste, el indumentario, banal pero muy resaltado en los medios- mueve hilos para crear una “plataforma política transversal”.

Un sepelio político

La zalamera intervención de algunos cargos del partido, presurosos en el encomio a Sánchez, no constituyó sorpresa pero adoptó la forma de la más penosa de las servidumbres: la sumisión al poder, a quien esté al frente de la maquinaria que señala, pone o quita cargos y concede o retira prebendas.En alguna medida el congreso fue algo así como el sepelio político de Susana Díaz, la otrora poderosa baronesa que presidiendo la federación más numerosa del PSOE se atrevió a disputar a Sánchez el poder de la organización a escala nacional.

Portugal queda lejos

Gruñen y amagan con enmiendas a la totalidad del proyecto de Presupuestos, incluso amenazan con abstenerse o votar en contra si no les dan todo lo que piden a cambio, pero a la postre los actores de este teatro político apoyarán el proyecto que presenta Pedro Sánchez porque si llegaran a forzar una situación a la portuguesa se arriesgarían a perder su zona de confort.Llegado el caso, apuntando lo que apuntan las encuestas, el Partido Popular con el apoyo de los diputados de Vox podría formar Gobierno y entonces al club de parlamentarios de la moción de censura se les acabaría la barra libre.

Ahora que ya son olvido

Pero ni un solo ministro o alto cargo en activo.Redondo, que había sido el vértice de una pirámide de poder en La Moncloa y que conocía antes que muchos ministros los planes de Pedro Sánchez, se encontró ante una evidencia ominosa: quien pierde pie se hace sospechoso para quienes antes le adulaban y después le vuelven la espalda así que constatan que ha caído en desgracia.Salvo Sánchez y Redondo nadie está en el secreto del porqué el Presidente decidió liquidar a quien había sido su valido.

No habrá ruptura

Para entender el posible desenlace hay que recordar un dato esencial: la reforma contó con la bendición de la UE y en Bruselas, como ha venido a recordar el comisario Paolo Gentiloni, no ha cambiado de posición.El asunto tensa los mimbres de la coalición de Gobierno porque desde la parte morada la vicepresidenta Díaz explora un posible liderazgo en el mundo de la izquierda a la izquierda del PSOE, tal y como explicitó puño en alto en el congreso de CC.OO. Aunque el debate está introduciendo cierto desorden en el sistema que rige las alianzas con las que cuenta el Gobierno de coalición, la sangre no llegará al Manzanares.

Broncas parlamentarias

Meritxell Batet, presidenta del Congreso, llama la atención a los diputados pidiendo más respeto y educación en las intervenciones en los plenos, que dejen los insultos y las ofensas fuera de la Cámara.

Los escraches cambian de bando

La alcaldesa debutó en el escenario de la política haciéndose llamar “Supervivienda” y disfrazándose para escrachear y boicotear actos del PP.A Iglesias, que era uno de los intervinientes en la fiesta en la que el PCE conmemoraba el centenario de su fundación, algunos de los asistentes le interrumpieron preguntándole dónde estaba el cambio y el progreso político del que alardeaba.

Ganar tiempo

No hará nada parecido a la sedición que dio con los huesos de Oriol Junqueras en prisión.Han tomado nota de la fortaleza del Estado y aunque acuden a la mesa bilateral con el Gobierno de España con algunos de los políticos que pasaron por la cárcel y después fueron indultados, las bravuconadas del tipo “lo volveremos a hacer”, se quedarán en las palabras.Pedro Sánchez viaja a Barcelona “liderando la representación del Gobierno” - son palabras suyas- con la intención de ganar tiempo.

¿Quién teme a Díaz Ayuso?

La irrupción de Esperanza Aguirre abona ese pronóstico.Y es el caso porque un tema que debería resultar irrelevante –¿qué les importa a los votantes quien gestiona las tripas del partido?– va camino de provocar una división entre partidarios de Díaz Ayuso y los del alcalde de la capital, Martínez Almeida, a quien apoya abiertamente el presidente nacional Pablo Casado.Ayuso, que arrasó en los comicios de mayo, tiene derecho a reclamar el liderazgo regional ya que coincidiría con el liderazgo político recién ratificado en las urnas.