sesión control parlamentario

De ‘aquella’ Puerta del Sol, a la de anoche

Y puede que los efectos de la pandemia sean acaso más duraderos que los ecos de aquella indignación de 2011 que hoy, si usted lo quiere ver así, se manifiesta en un ansia de juerga sin freno.La fiesta pasará también y las portadas dominicales que se permitían un respiro entre tanta mala noticia para plasmar el regreso masivo y alborozado a las calles volverán a ocuparse, ay, de las subidas de impuestos y de los servicios básicos que se nos preparan, de los peajes que de golpe se nos anuncian y de esa pequeña política que, sesión de control parlamentario tras sesión de control parlamentario, campaña electoral tras campaña electoral, nos amarga el corazón con su carencia de la menor grandeza y de ideas.Al menos, aquellas sentadas de mayo de 2011, como las del 68, sí tenían su parte de belleza, hasta que fueron canalizadas por un partido que, también en mayo, de 2014, sorprendió a todos consiguiendo cinco eurodiputados y recibiendo luego millones de votos.