La evolución de la pandemia pone cerco a la Tercera División

En lo que va de mes se han aplazado ya 8 partidos en Tercera División por positivos de Covid-19 | gonzalo salgado
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Las competiciones federadas no profesionales de ámbito nacional no se libran de la evolución de la pandemia en este mes de enero, con una trasmisión de la Covid-19 cada vez mayor entre la población. En la Tercera División de fútbol este fin de semana se aplazan la mitad de los encuentros debido a los casos positivos detectados en los equipos durante las pruebas semanales a las que se someten jugadores y técnicos. Por primera vez en lo que va de temporada el Ribadumia se ve envuelto en estas circunstancias. 

Un positivo de un jugador local motiva el aplazamiento del partido que mañana tenía que enfrentar en A Senra al cuadro local con el Atios correspondiente a la 14ª jornada. El jugador tiene “síntomas leves” y dio positivo en el test de antígenos que le realizó el club el jueves. El resto de compañeros dio negativo en dichas pruebas, pero prácticamente toda la plantilla (excepto los lesionados que no tuvieron contacto estrecho los últimos días con el positivo) está confinada a la espera de seguir indicaciones de las autoridades sanitarias. 

Además de este partido, los efectos de la propagación de la Covid-19 hacen que mañana tampoco se jueguen los encuentros del grupo 1B Barco-UD Ourense y Pontellas-Alondras. Además en el grupo 1A se suspenden tres partidos también: Bergantiños-Arzúa, Fisterra-Somozas y Fabril-Silva. De esta forma la mitad de los encuentros de esta jornada no se llevarán a cabo.  A estos 6 partidos hay que sumarles los 7 que han sido aplazados los dos anteriores fines de semana, además en el grupo norte todavía hay un partido pendiente de la primera vuelta que no pudo jugarse a principios de enero. En total son 8 los encuentros aplazados en lo que va de mes. 

El protocolo y la realización semanal de test de antígenos permite realizar un seguimiento regular a los equipos, algo que pone en valor la Federación Gallega, pero por otra parte la transmisión comunitaria actual del virus mediatiza el desarrollo normal de la competición. Con jugadores confinados y sin entrenar durante varios días, equipos que acumulan un mes sin jugar y tendrán que afrontar partidos entre semana para ponerse al día en el calendario y mucha incertidumbre sobre el futuro inmediato de una competición sitiada por la Covid-19.

La evolución de la pandemia pone cerco a la Tercera División