Unos ladrones desmontan una verja de la iglesia del Castelo y se marchan con un exiguo botín

el párroco josé soneira muestra uno de los cepillos abiertos chechu río
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Parece que los amigos de lo ajeno están cambiando su objetivo de las máquinas tragaperras de los establecimientos hosteleros para hacerse con su recaudación por el dinero de los cepillos de las iglesias. A mediados de noviembre los ladrones forzaron la puerta de la capilla de O Xobre para llevarse un botín de 100 euros, cantidad similar a la sustraída hace una semana en el tempo de San Isidro de Posmarcos. A media tarde del pasado jueves, los cacos accedieron a la iglesia de O Castelo para conseguir llevarse una pequeña cantidad de limosnas, siendo mucho mayor el importe de los daños causados.

Según relató ayer el párroco, José Soneira, sospecha que pudieron ser dos ladrones, siendo uno el que entró por el dinero y otro quien estuvo al acecho para que no los pillaran in fraganti. Según parece, huyeron nada más escuchar ruido en la sacristía cuando entró Carmela Abalo, una colaboradora de la parroquia. El cura manifestó que no tuvieron que forzar la puerta principal de madera, pues estaba abierta, pero lo que si hicieron fue desenroscar los tornillos de las bisagras de la verja metálica interior para acceder por ese hueco. Su objetivo fueron tres cepillos de velas eléctricas, de los que arrancaron una pieza para llevarse tan sólo dos euros de uno de ellos, pues los otros estaban vacíos. El que más destrozaron fue el de la Cofradía de La Soledad, donde se calcula que había unos 15 euros, pues lo variaron hace un par de semanas.

Esa misma cantidad es la que había en el de Cáritas Parroquial, y los cacos dejaron tiradas algunas monedas en sus proximidades, posiblemente cuando iniciaron la huida al escuchar que alguien entraba. Además, sustrajeron los cinco euros de un cesto que el párroco siempre deja en la sacristía, en donde aparecieron cajones abiertos, y abrieron el sagrario, pero de allí no se llevaron nada, como tampoco de otras dependencias de la iglesia.

 

Unos ladrones desmontan una verja de la iglesia del Castelo y se marchan con un exiguo botín