La Policía busca a un testigo que vio al autor de incendios que asolaron 83 hectáreas en Riveira

El alcalde pudo comprobar desde Pedra da Ra la imagen completamente desoladora del parque natural CHECHU RÍO
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Numerosos riveirenses y visitantes que estuvieron disfrutando del último día de las Fiestas de Verano en la capital barbanzana se acostaron con el corazón en un puño al comprobar desde diferentes lugares del municipio la magnitud de las llamas de los incendios forestales que se habían empezado a declarar desde minutos antes de la medianoche del domingo al lunes. Otros, en cambio, pasaron la noche en vela al tener fuego junto sus casas, como sucedió en O Vilar y Casalnovo (Carreira) y Sirves (Olveira). Incluso, se llegó a desalojar alguna vivienda, auqneu la gente ya saliera de sus casas -en otras se optó por los Bomberos para protegerla, al haber en ella una mujer impedida- y el restaurante de la playa de O Vilar, cuyo dueño vio como las llamas rodearon ese inmueble de madera. El paisaje que se encontraron al amanecer era desolador: un total de 83 hectáreas calcinadas, de las que 39 son del parque natural.
También fueron numerosas personas las que en diferentes momentos de la madrugada subieron hasta el mirador de Pedra da Ra, en cuyas inmediaciones se inició uno de los tres focos que se detectaron esa noche. Desde el Grupo de Apoio e Emerxencias Municipal (GAEM) de Riveira indicaron que tuvieron que desalojar en varias ocasiones a la gente, pues el fuego estaba bien cerca. Entre quienes estuvieron allí llegó a indicarse que había alguna persona que vio al pirómano momentos después de declararse el incendio en ese punto, e incluso se apuntaba en la dirección de un individuo que ya estuvo en prisión preventiva al ser imputado por un devastador incendio en 2013 en Riveira. Ahora son funcionarios de la Policía Nacional los que tratan de localizar a ese testigo para tratar de avanzar en las investigaciones abiertas.
En relación a los incendios registrados esa noche, todo apunta a que el pirómano se desplazó en un coche y que el primer foco en las proximidades del núcleo de población de O Vilar. De hecho, el GAEM que se encontraba en el dispositivo previo de los fuegos artificiales tuvo que salir disparado antes de la medianoche en dirección hacia ese punto tras recibir una alerta. De manera correlativa se tuvo conocimiento de un incendio en Pedra da Ra y a continuación de otro cerca del viejo campo de fútbol de Artes.

AVANCE DEL FUEGO
Junto el mirador, el fuego avanzó hacia abajo, llegando a afectar a corazón del parque natural, en donde se sitúa el citado arenal y el edificio de recepción de visitantes de esa zona protegida, a donde el fuego llegó casi a la misma puerta. Ello se debió a que, pese a haber una carretera asfaltada que atraviesa por el lugar, el fuerte viento levantó charamuscas que cayeron al otro lado y el fuego se siguió avivando. Además, el viento llevó las llamas en algún momento hacia el Castro da Cidá, pero una pala bulldozer cortó su avance con cortafuegos. En el caso de la vieja instalación deportiva de Artes, situada dentro del parque natural, el fuego lo rodeó por completo e incluso entró en el mismo tras rebasar los muros del cierre de bloques, que tuvieron que ser derribados en la extinción. En Sirves echaron mano de sus propios medios para proteger sus casas y de otros vecinos en una noche que muchos tardarán en olvidar. Lo mismo hizo Manuel Ayaso, de Casalnovo, que estuvo regando con el agua de una manguera el perímetro de su finca para que no le llegase el fuego que había a escasos metros.
Para facilitar los trabajos de los diferentes equipos movilizados para apagar el incendio cabe destacar que la Policía Local cortó el tramo de carretera entre la cantera de Casalnovo y el núcleo de O Vilar, donde estaban varias brigadas y motobombas. Otras pistas que comunican San Roque, O Castro y Pedra da Ra, entre otras para tratar de cercar al pirómano, pero se cree que ya había salido de allí hacia su casa que, siguiendo la línea de investigación del principal sospechoso, vive muy cerca, lo que le facilitó el regreso a su domicilio.

La Policía busca a un testigo que vio al autor de incendios que asolaron 83 hectáreas en Riveira