Más vale prevenir que tener que lamentar

Unos 105 alumnos del colegio Castelao practicaron la conducción en karts en el parque de tráfico de la DGT CHECHU RÍO
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Una de las cosas que se nos enseñan desde muy pequeños es a estar preparados para afrontar diferentes retos en la vida, sobre todo, cuando salimos a la calle para convertirnos en usuarios de la misma, ya sea como peatones o conductores, y también para saber como responder ante las emergencias. Los escolares de los centros educativos de Rianxo tienen esta semana la posibilidad de aprender mucho en ese sentido, sacándole todo el provecho al parque o circuito infantil de tráfico cedido por la DGT y que estos días se instaló en el pabellón polideportivo de Taragoña, y las visitas que los Bomberos del parque comarcal realizan a las escuelas unitarias del CRA.  
Un total de 270 alumnos de cuarto a sexto de Primaria de los colegios Xosé María Brea Segade (Taragoña), Ana María Diéguez (Asados) y Castelao (Rianxo) tratan de llevar a la práctica todo lo aprendido en los meses pasados sobre educación vial de la mano del policía local José Ordóñez. Aunque hubo quien se pegaba demasiado a los límites del circuito en los giros y los karts dieron muestras de precisar un reciclaje o mejor mantenimiento, lo cierto es que en líneas generales la valoración de estas prácticas es, por ahora, satisfactoria. El hecho de que ayer fueran más de un centenar los escolares que acudieron a esa cita, hizo que cada niño sólo dispusiera de 8 minutos para conducir, de los que la mitad fueron siguiendo un circuito y el resto de manera más libre, pero respetando las normas, en una demostración de que las conocen bien.
Después de que el lunes visitasen las escuelas unitarias de Cuvide, Cruceiro y Outeiro, los Bomberos de Boiro acudieron ayer a las de Capela, O Pazo y Abuín. En un primer momento realizaron un pequeño simulacro en el que los chiquillos demostraron estar muy bien preparados para la evacuación y las profesoras pudieron aprender a utilizar de manera correcta los extintores. Como colofón, los escolares pudieron conocer los vehículos y el material que los Bomberos usan en emergencias, llegando a sentirse como esos profesionales durante esos momentos. Además, algún Bombero revivió su etapa de alumno.
En el colegio riveirense de Olveira se desarrolló un simulacro para  su plan de autoprotección. La actividad partió de una supuesta alarma de incendio en una estancia vacía del edificio, la evacuación, el control en el punto de encuentro y la valoración de los tiempos de respuesta de las Policías Local y Nacional, Bomberos, Protección Civil y una ambulancia de Ambunova. El ejercicio salió a pedir de boca.

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