El Banco de España prevé una caída del PIB por las restricciones

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos | JJ Guillén (EFE)
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El Banco de España prevé que el PIB se contraiga de nuevo en el cuarto trimestre del año como consecuencia de las restricciones asociadas a la segunda ola de Covid-19, con una caída estimada del 0,8% para el escenario de más probable cumplimiento, aunque sujeto aún a incertidumbres.

En su informe trimestral de la economía española, la entidad presenta un cálculo alternativo con una subida del 0,6% para un “escenario suave” y una contracción de hasta el 3% para un “escenario severo”.

No obstante, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, consideró que el escenario más plausible para el tramo final del año es el de una “ligera caída” del PIB, que prevé que sea inferior a la contracción esperada para la zona del euro (2,2 %).

Este escenario contradice las previsiones más optimistas del Gobierno que vino descartando una nueva contracción trimestral y apuntó a un ligero avance del PIB entre octubre y diciembre, que el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, llegó a cifrar en el 2,4% a la vista de los buenos datos de empleo.

 

Proyecciones hasta 2023

La revisión de las proyecciones macroeconómicas de la entidad para el periodo 2020-2023 incluyen por primera vez el impacto de los fondos europeos, que sumarán 1,3 puntos al crecimiento de 2021, la mitad de los 2,6 puntos que calcula el Ejecutivo.

Ese impacto positivo de los fondos de la Unión Europea mejora ligeramente las previsiones de PIB para 2021 que la entidad manejaba en septiembre, aunque descontando ese efecto (que en septiembre no estaba previsto) en realidad empeoran por la peor inercia con la que entrará la economía en el nuevo año tras el frenazo del último trimestre, que tampoco se vislumbraba hace tres meses.

El Banco de España prevé que la economía repunte un 6,8% en 2021 en su escenario central y que crezca un 4,2% en 2022 y un 1,7% en 2023, con el pronóstico de que el nivel de PIB previo al Covid-19 se recupere a mediados de 2023.

Pero antes de todo eso, la economía retrocederá en el conjunto de 2020 un 11,1% en el escenario central, con una contracción de la demanda nacional de 9,6 puntos y de la demanda exterior de 1,5 puntos.

En el trienio posterior, la recuperación descansará en el componente nacional, si bien la contribución del sector exterior al avance del PIB será también positiva, aunque modesta.

El consumo privado seguirá por debajo del nivel previo al Covid al final de 2023 y los hogares tenderán a mantener una tasa de ahorro relativamente elevada durante los tres años, aunque inferior a la de 2020.

 

Empleo

La destrucción de puestos de trabajo se vio amortiguada por el elevado recurso a los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y a la figura del cese de actividad de los autónomos, por lo que el descenso del empleo se notará en 2020 en la caída del 10,6% de las horas trabajadas.

A partir de comienzos de 2021, se espera un aumento del número de horas trabajadas en línea con el repunte de la actividad económica, alcanzado el nivel previo al Covid a finales de 2022.

Las previsiones de desempleo mejoran respecto a las proyecciones de septiembre, con una tasa de paro en el escenario central del 15,8% en 2020, del 18,3% en 2021, del 15,6% en 2022 y del 14,3% en 2023.

 

Déficit

El deterioro de las finanzas públicas y las medidas puestas en marcha para contrarrestar el impacto de la pandemia darán lugar a una fuerte subida del déficit público en 2020, hasta el 10,5% del PIB, aunque por debajo del 11,3% que prevé el Gobierno.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Senado, el gobernador Pablo Hernández de Cos añadió que de confirmarse esta tendencia se podría compensar la desviación de ingresos esperada para 2021.

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