La Bella Otero compartirá protagonismo con la casa gallega en el Museo de Valga

|

La Bella Otero, las producciones humanas a lo largo de la historia y la casa rural gallega serán los tres ejes temáticos en los que se estructure el Museo de Valga, un contenido en el que trabajan de forma coordinada Antonio Garrido, profesor de  Historia del Arte de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), y los técnicos municipales Vanessa Losada y Santiago Chenlo. “Empezamos hace un año y medio con una exposición sobre La Bella Otero y, poco a poco, se está convirtiendo en el principio de un museo, en una colección visitable”, explica Garrido. Aunque no es fácil valorar cuando podrán recibir las instalaciones a sus primeros visitantes. “Hay aspectos más avanzados y otros todavía por desarrollar”, teniendo además en cuenta los trámites administrativos y la disponibilidad financiera que requiere el proyecto.
Carolina Otero (La Bella Otero), uno de los personajes más relevantes que ha dado Valga y figura fundamental de la Belle Époque francesa, será protagonista de una exposición “en la que los objetos serán pocos”. Se comprondrá de paneles, vídeos e incluso un punto interactivo que permita “hacer un recorrido virtual” por la trayectoria de la bailarina, cantante y actriz y acercarse a su tiempo de máximo esplendor, entre finales del siglo XIX y principios del XX, una época “muy emergente en Europa” en ámbitos como el de la cultura o la moda, comenta el profesor Antonio Garrido.
La réplica de la casa natal de La Bella Otero, construida junto a la fachada posterior del Museo, permitirá enlazar con otra de las temáticas: la casa rural. El desarrollo de este apartado “se está dilucidando” todavía, aunque entre los aspectos que se abordarán está la arquitectura popular de Galicia y la estructura y funcionalidad de la casa tradicional gallega: la utilidad de las distintas dependencias, los utensilios de espacios como la lareira y aperos de labranza. Será aquí donde encuentre su espacio la colección de instrumentos y aparejos del campo (integrada por más de un centenar de piezas) que donó al Concello José Burés, vecino de Barcia popularmente conocido en la villa como “José do Rato”.

vestigios arqueológicos
Santiago Chenlo y Vanessa Losada ahondan en lo relativo a las producciones humanas a lo largo de la historia, referidas a los ámbitos más diversos, ya sea el religioso, el cultural o el comercial, entre otros. Se partirá de los petroglifos, los vestigios más antiguos, hasta llegar a la industria moderna, con referencias a la producción de aluminio o la de ladrillo, esta última ya inexistente en la actualidad. En este repaso por la historia industrial de Valga, la actividad más moderna se confrontará, por ejemplo, con el horno de la época tardorromana hallado en las excavaciones de Igrexa Vella y que, en opinión de los expertos, podría estar dedicado a la producción de vidrio o metal.
Vestigios encontrados en las prospecciones arqueológicas de Igrexa Vella y de Agramar (del que se rescataron restos de cerámica) se integrarán en el museo, que se convertirá así en “punto de cohesión e de posta en valor das excavacións, para dar a coñecer a información” extraída de las mismas, indica Santiago Chenlo. “Non sabemos aínda os materiais que se van expoñer, están pendentes de seleccionar”, algo en lo que el Concello ha buscado el asesoramiento del arqueológo de la Diputación, puesto que también se baraja la posibilidad de trasladar a Valga algunos restos y elementos que se conservan en el Museo de Pontevedra. n

La Bella Otero compartirá protagonismo con la casa gallega en el Museo de Valga