La tonta venganza de un ídolo del pop

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SI uno tiene como vecino a Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin, lo normal es que se pase el día llamando a su puerta. Se me ha acabado la sal; me he quedado sin huevos... Robbie Williams, cantante de Take That, va por otro camino. Pone a todo volumen música de Black Sabbath, Pink Floyd o Deep Purple para atormentarlo, simplemente porque se opuso a que construyese una piscina en su casa, ya que las vibraciones podían dañar su mansión victoriana. Cuando uno se pasó media vida en un grupo de hard rock poco debe molestarle el sonido tan alto; seguro que a Willimas, estrella del pop, le hace más daño su propia venganza. ¡Menudo parvo! FOTO: robbie williams | aec

La tonta venganza de un ídolo del pop