Un Caballero que parece un siervo

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GONZALO “El sobrinísimo” Caballero –por el apellido se sabe bien quién es su tío; sí, efectivamente, el todopoderoso Caballero, don Abel– es un devoto seguidor de Pedro “La sonrisa” Sánchez. Tan entregado está a su jefe que no pierde ocasión de metamorfosearse en la versión humana de pin de solapa con el lema “Eu son Pedriño”, versión enxebre del “Je suis Sánchez” tan de moda en el congreso del recunque. Ese plenario sirvió para decapitar al ejemplar presidente de Asturias Javier Fernández, que además había asumido la jefatura socialista tras la defenestración inicial de Sánchez. Y, por lo visto, el líder de la franquicia enxebre del PSOE guarda el mismo rencor que su señorito, pues al referirse al mandatario del Principado, que será galardonado con la Medalla de Oro de Galicia, aseguró con tono de desprecio que representa “el pasado”. Pues bendito pasado, porque sus años al frente del Ejecutivo autonómico han sido modélicos para cualquier persona.

Un Caballero que parece un siervo