La máquina que susurra al césped

Valentín Martínez procede a cortar el césped del campo de A Lomba con la máquina que cede el Portonovo al Arosa | Gonzalo Salgado
|

El campo de A Lomba va tomando forma después del ultimátum lanzado por la directiva del Arosa, apoyada por un grupo de aficionados constituidos en plataforma. Desde que amenazaron públicamente con la dimisión si el Concello de Vilagarcía no arreglaba el césped de inmediato, las actuaciones para que la hierba esté en condiciones han sido constantes. Lo primero que hicieron fue un escarificado del suelo, seguido de un cuidado diario y desde ayer con cortes realizados con una máquina especializada que cede el Portonovo y que ayer fue presentada con gran expectación.


Hubo que esperar a que un camión descargara sobre el terreno de juego un artilugio propio de los campos de Primera División, de hecho es similar a las máquinas que utiliza el Real Club Celta en sus campos de juego y entrenamiento.


Una vez posada sobre el verde llegó el turno de las explicaciones pertinentes y el anfitrión, el presidente del Arosa, Manolo Abalo, comenzó de forma protocolaria agradeciendo la colaboración municipal y, sobre todo, al Portonovo, un club que tildó de amigo y al que prometió devolver el favor porque “temos que apoiarnos entre nós”.


Felipe Suárez, en representación de la comisión de aficionados del Arosa, también se deshizo en elogios a la directiva del Portonovo por su colaboración con el club en un momento en el que necesitaba ayuda porque “estas gestiones no son para que haya vencedores o vencidos, sino para beneficiar al Arosa y a todos los que lo llevamos en el corazón”.


Valentín Martínez, directivo del Portonovo y encargado del cuidado del campo de Baltar, indicó que las labores de mantenimiento cuestan entre 7.000 y 10.000 euros al año, sin contar la mano de obra porque “hago el trabajo de forma voluntaria”, confesó.


Recordó que el club decidió comprar esta máquina a raíz de las pretemporadas que el Celta realizó en A Toxa y en las que utilizaba el campo del Portonovo para los entrenamientos con balón. Querían tener el terreno en condiciones para que el club olívico volviese allí y entienden que “la inversión realizada valió la pena”.


Con ese objetivo buscaron una máquina cortacésped de segunda mano que pudieron adquirir en el plazo de un mes por 10.000 euros para convertir a Baltar en uno de los mejores campos de Galicia.


Por su parte, el concejal de Deportes, Miro Serén, declaró que tanto el corte de hierba que se hizo ayer como el previsto para mañana con la nueva máquina contribuirán “a que esté mejor visualmente” porque considera que el trabajo principal ya se hizo el pasado martes con el escarificado.


Incide también en que los trabajos de esta semana para mejorar el campo no se deben al ultimátum de la directiva y la petición de los socios, ya que “llevamos tiempo viendo una solución” y en este punto recordó que manejaron la posibilidad de que fuese el club quien se encargase del mantenimiento del campo, pero cuestiones legales como la ley de contrataciones o subvenciones lo impedía, por lo que están viendo otras vías”.


Señaló también que pese a todos los esfuerzos que se hagan siempre habrá problemas, al igual que en otros lugares.

La máquina que susurra al césped