El Arosa espera ampliar aforo en la final con el Somozas

El Arosa jugará de nuevo como local la final ante el Somozas | gonzalo salgado
|

El Somozas será el rival del Arosa en la final del play-off que decidirá el ascenso a 2ª RFEF una vez que ayer se impuyso en el Anxo Carro al Polvorín por 0-1 con un gol de Nuño en el tramo final del partido. La final será en A Lomba el fin de semana, a la espera de que la Federación Gallega fije el horario y el día en el que influye mucho la TVG. En en el Arosa no descartan que se juegue el sábado.


El partido del sábado dejó una dulce resaca en Vilagarcía. Más de medio millar de seguidores arlequinados podrán decir eso de “yo estuve allí el día de la semifinal del play-off”. Es ya un partido histórico en los 75 años de vida del club por todas las circuntancias en contra que tuvo el equipo de Rafa Sáez.


La afición del Arosa estuvo a la altura de las circunstancias. Acudió en masa al estadio dentro de las restricciones de aforo, que solo permitieron 698 espectadores de acuerdo al protocolo covid. Desde el calentamiento alentaron a los jugadores, sobre todo desde la Preferencia, donde ganaron claramente la batalla de la grada a los seguidores visitantes ubicados en uno de los fondos. Empujó el arosismo, con cánticos constantes. Se desesperó con la labor del árbitro vigués Quintairos Rial, que ya en la primera parte enfadó notablemente a jugadores y cuerpo técnico con el criterio de las tarjetas amarillas, 4 el Arosa y 1 el Estradense. Las decisiones del trencilla en la segunda parte apagaron los ánimos de un sector de la grada, pero la parada del penalti de Cobo volvió a cargar de ilusión a la gente, que jugó un papel importante animando en la prórroga con la mayoría de los 9 jugadores arlequinados acalambrados. Al final hubo un estallido de alegría.


Ayer muchos aficionados estaban recuperando la voz, orgullosos de la comunión con el equipo e ideando ya iniciativas para generar ambiente durante toda la semana en la ciudad y sobre todo el día de la final.


Aumento de aforo

Manolo Abalo explicaba ayer que para la final esperan aumentar el aforo de A Lomba, una vez entren en vigor esta semana las nuevas medidas que flexibilizan las restricciones en Galicia gracias a la evolución de la situación epidemiológica y al porcentaje de la población que está siendo vacunada. “Esperamos contar co 75 % do aforo e poder meter polo menos a dúas mil persoas”, dice Abalo, que espera que toda Vilagarcía se vuelque y vaya al campo y ya estudia la posibilidad de ofrecer una entrada adicional a cada socio.


Recurso

El Arosa estudiaba ayer las imágenes de las tarjetas que supusieron las expulsiones de Ross y Javi Otero para presentar recurso. En el caso del central en el club están convencidos de que será estimado porque las imágenes de la TVG son bastante claras en la acción de la segunda amarilla, en la que llega antes al balón y es Porrúa el que le golpea, como explica el ex árbitro lucense de Segunda División A Luis Bello Rebolo, consultado por Diario de Arousa. El excolegiado entiende que la primera amarilla a Ross sí puede tener cabida porque “puede considerar que corta un ataque prometedor”, y también cree que las dos que ve Javi Otero “son claras desde mi punto de vista”.


El criterio arbitral con las faltas y tarjetas empezó desconcertando a los locales y acabó por desesperarlos. Fueron 10 amarillas a los jugadores del Arosa, que acabaron en dos rojas. También el Estradense se fue con dos rojas porque una vez acabado el partido el árbitro se la mostró a Porrúa.


Problema eléctrico

Una de las torres de iluminación de A Lomba sufrió un problema en el cuadro eléctrico. Una incidencia que incluso provocó un pequeño incendio. Ocurrió durante la primera parte, cuando todavía se jugaba con luz natural y se habían encendido solo tres de las cuatro torres. Rápidamente se movilizaron desde el Concello para subsanarlo. Fueron momentos de tensión e incertidumbre también en el palco, donde el presidente del Arosa Manolo Abalo estuvo acompañado por el alcalde Alberto Varela y el empresario Ramiro Carregal, invitado especial al partido. También el alcalde de A Estrada y representantes de la Diputación estuvieron presentes en A Lomba, al igual que el presidente de la Federación Gallega Rafael Louzán.


“Foi moi sufrido”

Casi treinta años llevaba el Arosa esperando la posibilidad de jugar un play-off de ascenso en A Lomba ante su público. Y cuando llegó el día, la fiesta se convirtió en un largo suplicio durante dos horas y media. “Foi moi sufrido”, reconoce el presidente Manolo Abalo, que ayer pudo palmar en varios puntos de la Comarca dos cosas. “Primeiro que moita xente veu o partido na televisión, todo o mundo estivo pendente. E segundo que todos coinciden no mesmo sobre as decisións arbitrais. Ás veces penso que non son obxectivo e me deixo levar polas cores, pero neste caso vexo que non só os afeccionados do Arosa pensan o mesmo ca mín sobre o que pasou o sábado na Lomba coa arbitraxe”. Al final del partido el presidente presenció una curiosa imagen que le llamó la atención, cuando vio al colegiado examinado el exterior de su vehículo. “Se pensou que alguen lle ía facer algo no coche é porque ou ben non coñece á xente de Vilagarcía ou non tiña a conciencia moi tranquilla e non sei que esperaba”.


Curiosamente en el último ascenso del Arosa a Segunda B, en la temporada 1992-1993, el equipo vilagarciano se proclamó campeón de liga de Tercera ganando al Estradense también con nueve jugadores en A Lomba, como recordaba ayer el exjugador Alfonso Gallego.

El Arosa espera ampliar aforo en la final con el Somozas