Sanxenxo anuncia un plan de 1,6 millones para la recuperación ambiental de su fachada arousana

Vista de la ensenada de la Ría de Arousa, en Noalla, que forma parte de la fachada marítima de Sanxenxo | cedida
|

El Concello de Sanxenxo está preparando un proyecto valorado en 1,6 millones de euros para la recuperación ambiental y puesta en valor de su fachada litoral en la Ría de Arousa. El objetivo es además convertirlo en un referente del turismo ornitológico con actuaciones también en el Centro de Interpretación de As Telleiras, que está infrautilizado. Para sufragarlo aspira a conseguir fondos europeos.

Fuentes municipales reconocen que la localidad ha vivido “demasiado tiempo a espaldas” de su fachada marítima arousana a pesar de ser de los pocos concellos privilegiados de estar bañados por las dos rías. De hecho, señala que lejos de aprovecharlo “ha volcado toda su atención” en la de Pontevedra, en unos días en que los grupos ecologistas han vertido duras críticas contra la empresa municipal, Nauta Sanxenxo, al acusarle de seguir un modelo de cemento y artificialización de la costa en el proyecto de regeneración de la playa de A Carabuxeira.

La cosa es que el gobierno local quiere cambiar esa tendencia y prestarle más atención a la fachada arousana, cuya belleza paisajística y clima atraen a numerosas aves para la invernación, además de que es una zona bajo diferentes figuras de la máxima protección como la Red Natura, Ramsar de humedales, es Lugar de Interés Comunitario Europeo (LIC) y Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA).



Ampliar el proyecto de la senda


Así, ha decidido convertir el “modesto” proyecto presentado al inicio de este mandato para habilitar una senda litoral de Noalla a Vilalonga, en uno más “ambicioso” y vertebrado en tres actuaciones. En primer lugar, contempla la mejora del centro de As Telleiras con la redistribución de espacios y la incorporación de renovables para alcanzar la autosuficiencia energética. El objetivo es convertirlo en punto de difusión de los valores ecológicos y etnográficos de la zona para fomentar también el turismo ambiental y ornitológicos, sobre todo en otoño e invierno, cuando más de 200 especies de aves eligen este humedal para invernar. Pero como es más amplio, el Concello dice que también reubicará allí la sede de la Concellería de Medio Ambiente, “acercando a los vecinos a uno de los espacios de alto valor ecológico”.

Una parte fundamental será la recuperación ambiental y paisajística de esta franja costera de la degradación provocada por la actividad industrial, ya extinta en la zona. Para ello se adoptarán medidas correctoras como la eliminación de depósitos de materiales refractarios y ladrillos, así como la recuperación del suelo, limpiezas y restauraciones de la vegetación mediante la plantación de árboles de hoja caduca que supongan una mejora paisajística y sirvan de refugio a las aves. “Mucho más que un camino costero, implica la recuperación del ecosistema”, añadieron desde el Concello.

Y en cuanto al sendero en sí, se trata de facilitar el recorrido por los ocho kilómetros de costa de su término municipal, desde la ensenada de O Bao, en A Revolta, hasta la punta A Fianteira, en el límite con Meaño. Así se permitirá el disfrute de las “hermosas vistas del complejo intermareal” y se ofrecerán espacios para los amantes de la ornitología, con la mejora y potenciación de los observatorios de aves y la información sobre los valores ambientales y ornitológicos del lugar. 

Sanxenxo anuncia un plan de 1,6 millones para la recuperación ambiental de su fachada arousana