Un nuevo altercado en el edificio okupa de Abesadas agrava aún más la inseguridad en el barrio

Las Policías Local y Nacional tuvieron que acudir a Abesadas por un nuevo altercado
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Los residentes en el céntrico barrio ribeirense de Abesadas ya no saben lo que tiene que pasar para que las autoridades competentes tomen medidas para acabar con los problemas, sobre todo de inseguridad ciudadana, que está generando el edificio okupa de la Rúa Xosé Ramón Fernández Barreiro. Ayer apuntaron que a lo mejor están esperando a que aparezca algún cadáver, como sucedió en un bloque de adosados en A Mámoa, para tomar cartas en el asunto. Los vecinos fueron testigos de un nuevo altercado en dicho edificio que, aseguran, está siendo un “grave foco de conflictividad”, y añadieron que están cansados de tener que presenciar esas escenas, que en ocasiones adquieren un carácter muy violento.

Ese último suceso ocurrió a las dos y media de la tarde del miércoles a causa de una brutal pelea entre tres individuos, cuyas identidades responden a las iniciales J.A.R.V., S.S.C. y A.J.S., de 45, 34 y 43 años, respectivamente, en el que uno de ellos acabó con una herida en la cabeza. Mientras algunos apuntan que la reyerta se originó debido a unos posibles celos, pues la expareja del primero de ellos ahora es la compañera sentimental del tercero, otros sospechan de discrepancias relacionadas con drogas. Lo cierto es que el aviso sobre el referido altercado entre esos tres individuos provocó que al lugar se desplazasen dos patrullas de la Policía Local y otra de la comisaría, que trataron de mediar entre las partes para apaciguar los ánimos, pero se encontraron con la reacción de uno de ellos, concretamente A.J.S., insultó y se encaró con los agentes de las fuerzas de seguridad, a los que incluso llegó a amenazar con expresiones tales como “te voy a pegar un tiro” y “me cago en tus muertos”, entre otros muchos improperios.

Para sorpresa de los vecinos de la Rúa Xosé Ramón Fernández Barreiro, esa intervención policial acabó sin que se efectuasen detenciones. Fuentes policiales indicaron que aunque la situación fue límite, los agentes mantuvieron la calma y no cayeron en las provocaciones del referido individuo, y al final lograron que se tranquilizasen los ánimos. También indicaron que, por experiencia, ante situaciones similares con las que se han encontrado y en las que arrestaron a alguno de los implicados, se les ha reprochado por parte de las autoridades judiciales un “exceso de celo”, por lo que se decantan por obrar de otra manera. Sin embargo, precisaron que diferente será su intervención en caso de que el problema que se genere tomen unos tintes aún más graves.

Los vecinos afectados señalaron que esos altercados son debidos a conflictos entre toxicómanos y conocidos delincuentes, y que son conocedores, y que están ocasionando un gran temor en la población, que está teniendo miedo a salir a la calle y encontrarse con ellos. Precisan que se hace necesario tomar medidas ante este grave problema de inseguridad ciudadana, por lo que reclaman que la situación sea analizada por la junta local de seguridad, de la que hace semanas se anunció que se iba a reunir pero no se ha vuelto a saber nada de ella. 



Dos individuos protagonizan una brutal pelea en pleno casco urbano de Ribeira

El entorno de la iglesia parroquial de Santa Uxía de Ribeira, a la altura de la Rúa Ramón y Cajal, fue escenario en torno a las ocho de la tarde del miércoles de una brutal pelea entre dos individuos, en la que el más joven acabó con la cara muy hinchada, según relataron quienes presenciaron el suceso. Curiosamente, se trató de dos de los tres individuos implicados en una reyerta registrada horas antes en el edificio okupa de Abesadas, concretamente J.A.R.V. y S.S.C., que comparten vivienda en Castiñeiras y a los que la Policía Nacional detuvo por un robo con fuerza en un bar de esa parroquia ribeirense y, además, al primero de ellos lo arrestó por un robo con violencia -el atraco del lunes a una taxista ribeirense- tras lo que quedó en libertad, algo que sorprendió mucho en Ribeira, pero más todavía que ni tan siquiera se hubiera solicitado comparecencia de prisión.

Al igual que sucedió en el altercado registrado al mediodía en Abesadas, hasta las inmediaciones del referido templo se movilizaron dos patrullas de la Policía Local y una de la comisaría, pero los protagonistas de la pelea ya se habían escapado. Pese a esa circunstancia, los agentes que intervinieron pudieron elaborar el correspondiente informe sobre lo sucedido gracias a las declaraciones y colaboración de testigos de los hechos.


Un nuevo altercado en el edificio okupa de Abesadas agrava aún más la inseguridad en el barrio