Amil se llena de romeros y fieles en busca del amparo de la venerada Virgen de los Milagros

La parroquia de Amil, en Moraña, celebró ayer el día grande de los Milagros | gonzalo salgado
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Los fieles de la Virgen de los Milagros de Amil no faltan nunca a su cita y, este año y pese a la pandemia, no podía ser diferente. Cientos de personas llegaron por diferentes vías al santuario para participar en uno de los doce actos litúrgicos que se realizaron tanto dentro como fuera del templo morañés. Ciclistas, romeros o simplemente devotos quisieron rendir sus honores a la virgen con donaciones, velas y figuras de cera. Todas conformando un escenario de fervor en el que, aunque en menor medida que la época pre covid, no faltaron ni las tradicionales pulperías, ni las rosquillas ni los churros.


Aunque es cierto que en los Milagros este año no hubo verbenas ni actuaciones musicales, las largas colas a las puertas del santuario pudieron verse desde primera hora de la mañana. La figura de la Virgen no salió en procesión hasta la misa de la una y los más fieles llegaron al templo después de haber andado toda la noche decenas de kilómetros. La de Amil es una de las romerías más importantes de la provincia.

Amil se llena de romeros y fieles en busca del amparo de la venerada Virgen de los Milagros