Decisiones que son difíciles de explicar

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Algún día alguien tendrá que dar explicaciones por el desgobierno que impera en Ourense. El mejor ejemplo es lo que ayer pasó en el pleno, que, de nuevo, se opuso al cambio de uso de los terrenos de la antigua estación de buses para poder construir una residencia geriátrica que sufraga la fundación Amancio Ortega. En este caso no es por quién es el donante. En este caso es por el capricho de unos políticos que consideran que sus intereses partidistas están por encima de las necesidades de su localidad y de sus vecinos. Ojalá que estos tomen buena nota para cuando haya que volver a las urnas. FOTO: El alcalde de ourense, Pérez Jácome | aec

Decisiones que son difíciles de explicar