Cruel final en la prolongación para el Ribadumia ante el Pontevedra B

Gus, rodeado de jugadores del Pontevedra B en una acción del partido de ayer en el campo de Meis | mónica ferreirós
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PONTEVEDRA B 2 - 1 CD RIBADUMIA

El Ribadumia sufrió ayer una dolorosa derrota en Meis ante el Pontevedra B al encajar dos goles en el tiempo de prolongación. El buen trabajo realizado por el equipo de Yago Yao durante noventa minutos, tras ser capaz de igualar el ritmo del filial granate y ponerse por delante en el marcador con un buen gol de Víctor en la segunda parte, se malogró en dos acciones rápidas y de mucho talento de los locales, con Antón Guisande marcando las diferencias. Si el 1-1 de Valentín en el 91 ya fue un jarro de agua fría, el 2-1 del propio Antón Guisande en el 93 dejó helados a los visitantes, que siguen sin coger una buena onda de resultados en este inicio de liga.

Poco tiene que ver el actual Ribadumia con el de la temporada anterior, tanto en nombres_ ayer en el once Pazos, Eloy, Cheri y Cerque eran los únicos del equipo de Tercera_ como en el modelo de juego, con una apuesta más física y de transición apoyada en la solvencia defensiva. Con ese traje el Ribadumia afrontó ayer un partido bastante complicado, en el que contuvo al filial granate, que sigue invicto, y tuvo ocasiones en el primer tiempo para ponerse por delante.

Un disparo lejano de zurda de Cerqueiras y sendas incursiones del lateral Iago por la derecha, primero con un disparo que se perdió cruzado por poco y después con asistencia para Cheri cuyo remate en el primer palo evitó el central Arnosi, fueron los avisos aurinegros. Cierto es que el Pontevedra B también tuvo una ocasión muy clara en un despiste de Pazos, que no salió a un balón en área a la espalda de la defensa, pero que corrigió aguantando muy bien y ganándole la partida en el mano a mano a Antón Guisande.

El Pontevedra B salió en la segunda parte dispuesto a someter al Ribadumia a través del balón, pero los visitantes fueron solventes, tanto en los duelos individuales como en el funcionamiento colectivo defensivo. La entrada al campo de Cris revitalizó el ataque visitante. El canterano tuvo una ocasión en el saque de una falta lateral de Zamo y poco después en una transición que llevó Vitti por la derecha, atrajo a dos defensas y cedió a Víctor para que este marcase de certero disparo ajustado a la cepa del poste.

Con 0-1 el Ribadumia parecía tener el partido controlado, pese al cambio obligado por lesión del portero Pazos. Yago Yao también quiso proteger a los suyos quizá de una posible expulsión retirando al central Antón. El tiempo se consumió y parecía que la victoria iba a ser visitante, pero apareció Antón Guisande para cambiar el ritmo en área y poner un pase que tocó el meta Álex permitiendo a Valentín marcar a placer. Lejos de conformarse con el empate los jugadores que entrena Luismi Areda creyeron en la remontada y armaron una transición mal defendida por el Ribadumia que finalizó en el 2-1 de forma inapelable Antón Guisande.

En un abrir y cerrar de ojos a los aurinegros se les escaparon los 3 puntos ante un rival directo.

Cruel final en la prolongación para el Ribadumia ante el Pontevedra B