Miedo atroz en la parroquia rianxeira de Leiro ante una oleada de robos en viviendas y otros inmuebles

Miedo atroz en la parroquia rianxeira de Leiro ante una oleada de robos en viviendas y otros inmuebles
La Guardia Civil reforzó la vigilancia por los numerosos robos en la parroquia rianxeira de Leiro | Chechu Río

“Temos un problemón coa oleada de roubos da que estamos a ser obxecto desde practicamente principios de ano”. Así se manifiesta un vecino de la parroquia rianxeira de Leiro al reaccionar a la pregunta sobre lo que está pasando en esa zona, en la que cifra en medio centenar los robos perpetrados -son muy pocas víctimas las que se atreven a denunciar- por unos delincuentes que, asegura, “provocan que vivamos atemorizados, temos un medo atroz que fainos recordar aos tempos de Servando, que tiña amedrentado ata hai unha década a Rianxo cun amplio historial delictivo, sobre todo de roubos con violencia e intimidación e hurtos, e pese a cumprir condenas, tamén se burlaba da Xustiza”, precisó un vecino de la zona.  


Los residentes en Leiro indican que están convencidos de que se trata de los mismos cacos, sobre todo por el modus operandi, que consiste en forzar o romper una ventana para acceder al interior de las viviendas y otros inmuebles en los que creen que van a encontrar el dinero en efectivo que buscan, pero también les vale cualquier cosa que puedan vender rápido. Respecto a estas últimas, indicaron que suelen llevarse herramientas, pero también imágenes religiosas de piedra que hay en propiedades privadas y que luego vender para obtener dinero de forma inmediata. Suelen actuar de noche, para aprovecharse de la impunidad que les concede la oscuridad, pero también lo hacen a plena luz del día “cando teñen a necesidade”, señala un vecino, quien añadió que “estamos vivindo unha temporada moi complicada”. Parte de los robos fueron con sus moradores dentro, y teniendo en cuenta que dicen que son “violentos”, “están desquiciados”, “algún deles botou tempo na cadea” y “teñen problemas de drogadicción”, por lo que temen que puedan herir o, lo que es peor, matar a alguien, e incluso hay quien los califica de “carotas, pois rouban e tamén piden”. 


Una de las víctimas de esos amigos de lo ajeno se encontró una noche a uno de ellos en el pasillo de su casa, le dio 20 euros para que se marchara y se fue.  El centro cultural Vicente Vidal también ha sido uno de los objetivos de esos cacos, pues la primera vez forzaron una ventana del salón de actos y, tras atravesar la biblioteca, accedieron a la cantina, pero en aquella ocasión no se llevaron botín, a diferencia de la segunda vez en que arrasaron con todo lo que había y sustrajeron botellas de bebidas, entre otros efectos. Para hacer frente a esa situación, algunos residentes realizan patrullas ciudadanas para tratar de proteger a posibles víctimas, principalmente personas mayores, pero también por si los ven y avisar a través de mensajes o llamadas a los demás para que estén prevenidos. Además, la preocupación existente provocó que la Guardia Civil y la Policía Local hayan reforzado la vigilancia y las medidas para dar con los autores de esos hechos delictivos. 

Miedo atroz en la parroquia rianxeira de Leiro ante una oleada de robos en viviendas y otros inmuebles

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