Usuarios del autobús de Ribeira a Corrubedo advirtieron en agosto a la Xunta de deficiencias del servicio

Usuarios del autobús de Ribeira a Corrubedo advirtieron en agosto a la Xunta de deficiencias del servicio
Usuarios expresaron su malestar por la insuficiencia de plazas en algunas líneas de autobús I Chechu Río

Usuarios de la línea de autobuses de Ribeira a Corrubedo que el miércoles bloquearon la salida de la furgoneta de la concesionaria, Monbus, subiéndose al mismo sin billete y permaneciendo de pie, como protesta ante la falta de plazas suficientes y que provocó que cuatro de ellos se quedasen en tierra, indicaron que en agosto ya advirtieron a la Consellería de Mobilidade de varias deficiencias del servicio. Lo hicieron con la entrega de un escrito acompañado de 80 firmas en el que exigían un trato respetuoso por parte de la Administración pública responsable y la adjudicataria del servicio de transporte en Ribeira.
 

Indicaron que la UTE que lidera Monbus y que resultó concesionaria de dicho servicio “incumpre a obriga contraída de informar dos horarios mediante cartelería nas estacións de autobuses e principais centros de demanda en Ribeira” y que ese incumplimiento pudo ser observado por el personal del Servizo de Mobilidade de A Coruña en una inspección, y que tampoco se facilitan los horarios en papel. Añadieron que esa UTE, sin previa comunicación a los usuarios suprimió hace más de un año el servicio que venía realizando de lunes a viernes y a las 10:20 horas de la línea Ribeira-hospital-Corrubedo-Artes-Ribeira, y aplicar un retraso de 10 minutos en la ruta de Santa Uxía hasta Corrubedo por el hospital en los servicios que, según la cartelería que en algún momento estuvo a la vista, partían a las 8:50, 9:35, 11:05, 11:50 y 12:35 horas.


Esos usuarios precisaron que los servicios de esa línea que quedaron con salidas a las 12:00 y 12:45 horas “sofren longos retrasos inxustificados, ou mesmo nin se efectúan”, precisando que para su realización la concesionaria dispone del mismo bus que sale de Ribeira a las 10.30 en la ruta hacia Noia y regresa, un recorrido de 36,5 kilómetros en cada sentido para el que aseguran se necesita más de hora y media, de ahí que llegue con retraso. Resaltaron la importancia de la puntualidad de esas líneas que comunican con el hospital, donde se prestan servicios con horarios muy precisos y si no se llega se pierde la cita. 

 

Y refiere también el mal estado de vehículos de la empresa concesionario, indicando que sufren averías y que ello provoca que se dejen de prestar servicios, y el riesgo que supone el “deficiente estado” de los frenos de algún bus, según recoge el escrito presentado en la Xunta y que se remitió también a la Guardia Civil de Tráfico de Santiago. A ello se sumó la falta de plazas al poner buses con capacidad insuficiente, que provoca que haya usuarios que se quedan en tierra, teniendo que esperar pñor el próximo tranporte público de pasajeros o buscarse una alternativa.

Usuarios del autobús de Ribeira a Corrubedo advirtieron en agosto a la Xunta de deficiencias del servicio

Te puede interesar