6:52 h. Sábado, 29 de noviembre de 2014

 

Descubren la estatuilla de un ídolo guerrero en el Monte do Castro

| Actualizado 26 Diciembre 2012 - 02:31 h.
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  detalle de la figura encontrada en las últimas semanas
detalle de la figura encontrada en las últimas semanas

Del yacimiento de Monte do Castro, Ribadumia, no dejan de salir sorpresas. Los arqueólogos que trabajan en él ya han encontrado desde una dolabra o arma romana, hasta unas pinzas de depilar de más de 2.000 años o un broche de bronce único, de posible origen galo.

Ahora, en las últimas semanas, lo que ha salido a la luz de debajo de siglos de olvido ha sido una estatuilla de piedra que representa una suerte de figura humana, que los investigadores tienen por un guerrero o ídolo protector del poblado castreño de Besomaño.

Fue hallada en las excavaciones de la muralla exterior que circunda el asentamiento, a modo defensivo, en la parte meriodional, justo por donde se establece la entrada al recinto fortificado, un impresionante acceso de 18 metros de largo, en forma de “L” y totalmente enlosado.

Se cree que esta representación lítica estaba colocada en este punto concreto, la entrada al poblado, a modo de guardián o protector del mismo.

La pieza tiene unos 40 centímetros de longitud. Está esculpida en piedra y se cree que puede datar del siglo I antes de Cristo.

Los arqueólogos llevan documentadas más de 72.000 piezas y han encontrado un conchero o “basurero” del poblado

“Téñense documentado máis achádegos coma este nos castros do noroeste da Península, pero en Galicia só en Lugo e Ourense, non en A Coruña ou Pontevedra. Así que é algo excepcional, tamén porque non é un descubrimento casual”, en la superficie, por ejemplo; “senón que está perfectamente documentado na excavación, integrado na muralla”, explicaba el arqueólogo de la Diputación Rafael Rodríguez.

Este objeto se incorpora al extenso catálogo de muestras o piezas encontradas, que suman ya en esta tercera fase de excavación unas 40.000 y en total más de 72.000, grandes cifras en las que hay que tener en cuenta los 2.000 metros cuadrados ya excavados.

Algunas de estas piezas, unas 70, son además especialmente significativas o excepcionales, ya que están hechas en bronce y en algunos casos hay evidencia, por su manufactura, de haber sido importadas desde otras regiones como la actual Francia. Llama la atención, también, la gran cantidad de semillas y cereales conservados en sus particulares silos, que han podido llegar hasta hoy, paradójicamente, gracias a su carbonización en el incendio que arrasó el asentamiento.

 

comían marisco

Otro de los grandes descubrimientos realizados en esta fase de prospecciones fue el hallazgo de un conchero o “basurero” del poblado, situado a escasos metros de la entrada principal. Según Rafael Rodríguez, en él han aparecido generosas cantidades de conchas de moluscos como almejas, un tipo concreto de berberecho que está siendo investigado, ostras y navajas, lo que “proba, neste castro de interior, a relación directa que tiñan co mar” y demuestra la importancia de estos alimentos en la dieta de los pobladores castreños de hace más de dos mil años.