Juzgan a O Mulo y otros 13 procesados por un alijo de coca valorado en 128 millones

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra iniciará el lunes un macrojuicio por el alijo de más de tres toneladas de cocaína, valorado en unos 128 millones de euros, que en 2008 terminó con una planeadora en llamas en la playa de A Lanzada y que sitúa al cambadés Rafael Bugallo Piñeiro, “O Mulo”, como supuesto cabecilla de la red.

Juzgan a O Mulo y otros 13 procesados por un alijo de coca valorado en 128 millones
Agentes en un operativo de 2015 en la casa de “O Mulo” en Cambados | d.a.
Agentes en un operativo de 2015 en la casa de “O Mulo” en Cambados | d.a.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra iniciará el lunes un macrojuicio por el alijo de más de tres toneladas de cocaína, valorado en unos 128 millones de euros, que en 2008 terminó con una planeadora en llamas en la playa de A Lanzada y que sitúa al cambadés Rafael Bugallo Piñeiro, “O Mulo”, como supuesto cabecilla de la red. El tribunal ha reservado cinco días en la sala, en la que sentarán 14 procesados, para los que la Fiscalía pide penas de prisión que oscilan entre los 15 y los 17 años. 
Además del supuesto delito contra la salud pública por tráfico de estupefacientes, “en cantidad de extrema gravedad”, el Ministerio Público ve también un posible ilícito de dirección y pertenencia a organización criminal. 

Una organización criminal
El fiscal, Luis Uriarte, sostiene en su escrito de conclusiones que tanto los procesados como “otras personas que no han resultado identificadas”, “formaban parte de una organización criminal” para la introducción en territorio nacional y por vía marítima de sustancias estupefacientes. Para ello, contaban con una “estructura jerarquizada”, con “reparto de funciones”, en la que “O Mulo” podría ser considerado “el dirigente o jefe de la organización”.
Logística en O Salnés
La Fiscalía considera que la red tenía dos naves en Cambados, una de ellas en Castrelo, para construir y equipar lanchas rápidas con las que transportar “grandes cantidades de cocaína que recogían de buques nodriza situados en el océano Atlántico y alijaban posteriormente en las costas gallegas”.
Para dar apoyo a estas embarcaciones rápidas, también habrían contado en el apoyo de pesqueros que, simulando labores de captura, “esperaban en puntos concertados en altamar cargados con grandes cantidades de gasolina para abastecer las lanchas rápidas”, haciendo posible así sus largas travesías desde el Atlántico a las rías. 

La operación truncada
El caso que terminó sentando al supuesto entramado en el banquillo se gestó en 2008. El fiscal sostiene que el grupo comenzó contactos un pesquero para abastecer de gasolina a la lanzadera., echándose finalmente la primera opción atrás, lo que generó “graves presiones” hacia el propietario del buque. 
Así pues, se cambió de planes y, finalmente, sería el “Ratonero” de O Grove el que se habría cargado con 2.000 litros de gasolina para, supuestamente, abastecer a la lancha rápida, simulando labores de pesca en altamar. El suministro de carburante se habría ejecutado hacia las 21 horas del 13 de agosto de 2008. 
La supuesta organización esperaba que la droga llegada de Sudamérica tocase tierra el 14 de agosto de aquel año, pero un posible error en las comunicaciones impidió que los encargados de recogerla se enterasen de que esta no llegaría realmente hasta el día 15. Por ello, siempre según el fiscal, al llegar la lancha y no tener comunicación con tierra, “optó por fondear la cocaína que transportaba en las proximidades de Cabo Silleiro”, varando sus tripulantes la lancha rápida en la playa de A Lanzada, prendiéndole fuego para eliminar pruebas. 
Las autoridades pudieron recuperar del mar, posteriormente, hasta 3.600 kilos de droga. l