SÉ LO QUE HICISTEIS CON EL ÚLTIMO CONTRATO

Sra. Catalina Gonzalez Bea, no voy a consentir que después de veinte

Sra. Catalina Gonzalez Bea, no voy a consentir que después de veinte años se vaya a su casa con los bolsillos llenos, dejando uno de los peores agujeros de endeudamiento de la historia de Sanxenxo para que los afronten los vecinos, y que vaya presumiendo de dar  lecciones de conocer la administración a nadie.
Seguimos lamentando  tanto dinero para cubrir la baja de un jurídico. Desde que se cubre por  el suplente el 2 de junio, hasta que se incorpora el titular que estaba de baja el 23 de julio, es decir menos de dos meses, se gastó más de 25.000 euros, justificando la duración de este contrato hasta final de año por una carga de trabajo inexistente e  injustificada, ya que,  SAL no lo considera una prioridad sino más bien la devolución de algún favor.  Como si le pareciera poco los 338.000€ que pagaron nuestros vecinos por el contrato  recién finalizado y firmado por usted por cuatro años con el señor Narbón, en  el que únicamente  por este servicio jurídico externo se pagaron a razón de 84.600€/año (sin IVA) y todo el mundo sabe el resultado que nos ha dado este gabinete jurídico, entre otros, en la sentencia del SU 13. Que casualidades de la vida que esta plaza haya sido cubierta por un enviado de este gabinete.
Si tengo que rectificar alguna cantidad tardaré dos segundos en hacerlo, toda vez que se agarran al enfoque del medio de comunicación que más le interesa,  pero mi equipo y yo seguimos lamentando enormemente su gestión ya que sigue siendo aberrante que mientras usted y sus secuaces   se llevaron a sus casas  en sueldos políticos  2.200,000€ (dos millones dos cientos mil euros) en las dos últimas legislaturas, con poco más de ser capaces de mantener los servicios básicos, consiguiendo hipotecar las otras dos legislaturas venideras . Y con todo eso,  no es de recibo que mientras nos hartamos de ver la mayor ola de corruptos de la historia por todo el país, muchos de ellos de su partido; manda narices que sea un servidor el que tenga que pedir perdón.