Charo Zarzalejos

El lío del PP

En tiempos en los que el principal partido de la Oposición crece en las encuestas y ultima los preparativos de una Convención que pretende ser la puesta en marcha tanto de la próxima campaña electoral como el refrendo sin fisuras del liderazgo de Pablo Casado, justo ahora surge un debate inexplicable para propios y ajenos.Fue en el mes de Mayo cuando Isabel Diaz Ayuso le dijo a Pablo Casado que se iba a presentar a la presidencia del PP de Madrid.

¿Ya en campaña?

Aunque soy de las convencidas de que el presidente del Gobierno tratará por todos los medios de agotar la legislatura, a veces da la impresión de que ya está en modo campaña.

Y ahora, ¿qué?

La operación no ha estado exenta de riesgo para nuestras tropas y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que han tenido a su favor tener al frente del ministerio de Defensa a una mujer como Margarita Robles que lejos de ponerse medallas personales ha puesto en valor la labor de los españoles responsables de una evacuación que ha sido toda una odisea.Se acabó esta retirada de un país que es un puro infierno para los que allí se quedan y, a tenor de los terribles atentados perpetrados el jueves, me temo que a no tardar puede también convertirse en un infierno para el mundo occidental.

Los traductores

Sus llamamientos para venir a España son la metáfora del horror que vive aquel país.Aquí, en el nuestro, encontrarán la seguridad y la estabilidad que en su país no existe porque allí, después de veinte años de presencia de militares occidentales, los talibanes están demostrando su poder de manera inmisericorde.

Los tiempos felices

Hay que convivir con el virus; es decir, con la dificultad y es en este punto en el que surgen debates que a muchos, después de lo vivido, nos resultan sorprendentes.Como el debate sobre el certificado COVID y que éste se plantee desde la libertad y su amenaza y no desde los beneficios que ofrece.

Pacto de Estado, ya

Este desorden, esta incertidumbre con la que los responsables autonómicos tienen que convivir hubiera tenido arreglo si el Presidente del Gobierno hubiera cumplido el compromiso adquirido con Ciudadanos de abordar los cambios legislativos necesarios para que no ocurra lo que esté ocurriendo y es que son los jueces los que, en última instancia, deciden que se puede y no se puede hacer para hacer frente a la pandemia.Entre el estado de alarma y la realidad actual debe haber un término medio.