Francisco Muro de Iscar

Escuelas para adoctrinar

Porque al margen del gesto de acercamiento a la escuela concertada, maltratada y discriminada injustamente por su antecesora, y a una reunión con las comunidades autónomas -también ninguneadas y olvidadas por la anterior ministra- lo que ha venido no ha sido mejor.Ha puesto en marcha con “veranidad” y alevosía el desarrollo reglamentario de la Ley Celáa, una mala ley que no tuvo debate con los profesores y el resto de la a comunidad educativa, ni con los padres y sus asociaciones, ni con las comunidades autónomas que luego han de aplicarla, ni con la oposición en busca del imprescindible pacto en esta materia y, ¡oh sorpresa!, no solo no suaviza o corrige los errores de la ley sino que progresa en el sectarismo, en el adoctrinamiento ideológico y en la reeducación de los estudiantes.Este desarrollo curricular reglamentario de una nueva ley que llega a los profesores a mediados de agosto, apenas a tres semanas de empezar el curso, y que no cuenta con ellos ni con los padres, agrava algunos de los males de la educación española que es una de las obtiene peores resultados en toda la OCDE. No busca la excelencia, el esfuerzo o la superación, ni siquiera la calidad de los centros educativos, sino adoctrinar ideológicamente para formar ciudadanos acríticos, cambiar modelos sociales -especialmente en el terreno familiar, moral o de género- y entretener en lugar de fomentar el conocimiento.

(Des) iguales ante la ley

Una España aún más desigual.No hay igualdad ante la ley cuando, por ejemplo, se rechaza cualquier acto relacionado con el franquismo y se permiten reiterados homenajes a asesinos de ETA como el que está previsto en Mondragón el día 18 de septiembre a Henri Parot, condenado por 39 asesinatos -cinco de ellos niños- a 4.739 años de cárcel, que fue detenido con 300 kilos de explosivo y que nunca ha mostrado su arrepentimiento ni ha pedido perdón a las víctimas.

Elogiar el Rey, defender la Corona

Defender la Corona es fortalecerla, oponerse a quienes tratan de crear un nuevo sistema político en el que la Monarquía no tenga lugar.Defender la Corona es defender la democracia y el Estado de Derecho.

Escuela de vendedores ambulantes

Un superhéroe.Estamos en la España “multinivel”, otro invento de Sánchez, que significa que Cataluña y el País Vasco negocian bilateralmente con el Gobierno y que las demás autonomías, incluidas las de gobierno socialista, se reparten lo que queda, una vez que el Gobierno de la nación haya decidido para qué les da el dinero que concede Europa.

Ceuta y Melilla: hechos y no peleas

Ceuta y Melilla se merecen estar en los medios de comunicación por otras razones que por la declaración de persona non grata a un político que prioriza el enfrentamiento o por la desidia de todos los líderes nacionales, incluido el presidente del Gobierno que solo fue a Ceuta a hacerse una foto, ante sus problemas diarios y reales.

El laberinto del PSOE

Pero esa caída de aceptación popular contrasta con la adhesión inquebrantable de su último Comité Federal en el que no se oyó una sola crítica a la concesión de los indultos ni a ninguna otra medida del Gobierno.

El final (y el valor) de la vida

El valor de la vida es el fundamento sobre el que se sustenta la persona.

El estado de la nación

Una Administración vulnerable, antigua, sin medios y con cientos de miles de interinos “fijos” es un freno para cualquier cambio.El presidente debería rendir cuentas sobre la “okupación” de empresas públicas por políticos socialistas; sobre el fracaso de las políticas de igualdad, como el Ingreso Mínimo Vital, que solo ha llegado al 20 por ciento de la población prevista; sobre esa reforma laboral que exige Podemos y que Europa rechaza; sobre el impacto de destrucción de 180.000 empleos motivada por la subida del salario mínimo interprofesional, como ha denunciado el Banco de España; sobre las subidas de la luz y de los combustibles, que Podemos criminalizaba antes y que ahora ha cambiado por “consejos a los ciudadanos para ahorrar”.

¿Dónde está la sociedad civil?

Una falta de liderazgo que no favorece, salvo en casos extremos, la presión, la respuesta o la modulación de las actuaciones de quienes ostentan el casi absoluto poder político.Yo no sé si es posible un mundo más justo, más libre, con menos desigualdades, pero estoy convencido de que si se puede lo tiene que hacer una sociedad civil organizada, vertebrada, que exija ser escuchada por los partidos, que no sea su mera correa de transmisión, que tenga capacidad para llevar al debate político la voz de la calle, los verdaderos problemas de los ciudadanos, sus exigencias, una solidaridad real, una lucha contra la injusticia y la desigualdad.

ETA, las víctimas y la desmemoria

pero no están las heridas incurables que quedaron en las familias de las víctimas, la orfandad y el dolor que siguen vivos y que niegan la paz a las familias de los asesinados, casi siempre por la espalda, ni a los que sufrieron los secuestros, las extorsiones, las amenazas o fueron obligados a huir de su tierra para salvar la vida...