Julia Navarro

Nada que agradecer

Y repito ojalá los dirigentes del independentismo catalán decidan hacer política dentro del marco legal, es decir de la Constitución.He escrito en otras ocasiones que la Monarquía es un anacronismo pero a continuación añado que lo importante no es que la forma de Estado sea Monarquía o República sino que España sea lo que es, un Estado democrático y de Derecho, por tanto no me molesta sino todo lo contrario, que la forma de Estado en nuestro país sea la Monarquía parlamentaria sencillamente porque así lo dice la Constitución que es nuestro marco de derechos, libertades y por tanto de convivencia pacífica.En la España de hoy defender al Rey y de paso exigir que se le dé el trato que le corresponde como Jefe del Estado, es lisa y llanamente defender la Constitución.Así que no pienso agradecer ni aplaudir que el señor Pere Aragonés a la sazón Presidente de la Generalitat haya saludado al Rey habida cuenta que don Felipe representa la legalidad vigente, es decir nuestra Constitución, nuestra democracia.Y a todo esto no olvidemos que el señor Aragonés no tuvo reparo en dejar dicho el mismo día que la concesión de los indultos constituyen un “avance” hacia el referéndum.En realidad la carta del señor Junqueras más ese desvaído saludo del señor Aragonés al Rey no son sino gestos encaminados a intentar echar una mano a Pedro Sánchez por el desgaste que le va a suponer la concesión de los indultos.

Ridículo

es decir que podía quedar en un apretón de manos en un pasillo y poco más.Y les aseguro que siento que haya sido así, porque Pedro Sánchez es el Presidente del Gobierno de España y por tanto representa a nuestro país y que Joe Biden le haya dedicado cuarenta y cinco segundos de su tiempo es cuanto menos un desaire salvo que nunca haya estado en la agenda del presidente de Estados Unidos la anunciada entrevista.No sé si el equipo del Presidente ha pecado de bisoño o de estupidez pero el caso es que le han colocado en una situación ciertamente desairada después de haber anunciando a bombo y platillo desde Moncloa que la ministra de Exteriores se estaba poniendo de acuerdo con el equipo de Biden para cerrar los detalles del encuentro.Si no hubieran hecho ningún anuncio nadie le habría dado importancia al “no” encuentro e incluso nos habríamos contentado con ver a nuestro Presidente caminando junto al estadounidense.El problema es que los asesores de imagen de Sánchez creen que la política consiste en la propaganda a la que dedican todo su esfuerzo y tiempo.España es un viejo país con una intensa Historia y resulta desolador que Biden ningunee a Pedro Sánchez que es quien ahora nos representa y representa a nuestro país.Saben, lo que ha pasado me recuerda a aquel ataque de entusiasmo que en su día tuvo la ministra Leire Pajín al decir que había una constelación estelar puesto que Obama había resultado elegido Presidente de Estados Unidos y José Luis Rodríguez Zapatero elegido Presidente de España.

Obligación de informar

Pero desde la llegada de Sánchez al poder nuestro sistema se esta deslizando hacia un cesarismo cuanto menos preocupante.La concesión de indultos sin duda es prerrogativa del Gobierno, pero en una democracia la obligación de los gobernantes pasa por explicar lo que hacen y sobre todo dar cuentas al Parlamento de decisiones de tanto calado.Puede que Sánchez carezca de argumentos sólidos para convencer no solo a sus señorías sino también a los ciudadanos.Y es que es difícil de digerir un indulto a quienes no dan un paso atrás en sus intenciones de proclamar una “república catalana”.Pero además, el señor Presidente aún no ha tenido a bien contarnos a los ciudadanos en que consiste ese reencuentro con Cataluña del que tanto habla o si realmente se cree, como ha dejado dicho ,que “arreglar los problemas”, en este caso el de Cataluña, no tiene coste.Sánchez tiene la obligación democrática de explicar alto y claro cuál es su hoja de ruta, de que va a hablar y cuales son las líneas rojas en su diálogo con los independentistas catalanes.Las recientes declaraciones de Oriol Junqueras intentando echar una mano a Pedro Sánchez para que ponga en marcha los indultos, no solo no han tranquilizado a la opinión pública sino todo lo contrario.

Por y para Sánchez

Y si, aunque se ha puesto en marcha la maquinaria de propaganda del gobierno, lo cierto es que los españoles no terminan de comprender que se indulte a quienes no solo han quebrado la convivencia en Cataluña, sino que hacen lo imposible por provocar una sima con el resto de España.

Dos ex

Ni Iglesias ni Rivera cambiaron nada sustancial, es decir la política española no mejoró ,acaso se complicó, a su paso.Antes de ellos nuestro sistema se había acomodado en lo que se denominaba bipartidismo imperfecto que dicho sea de paso sirvió de base para una cierta estabilidad que permitió un largo periodo de progreso en el que se fueron consolidando las libertades.Podría decirse que durante unas cuantas décadas en este lado del mundo, Occidente, pese a los problemas los ciudadanos podíamos dormir relativamente tranquilos.