Julia Navarro

Una frase desgraciada

“Hemos vacunado a todo el mundo y no hemos preguntado ni su origen, ni su creencia ni lo que votaban”, Pedro Sánchez Dixit.La tentación es reírse, dejarlo estar diciendo que ha sido una metedura de pata, pero el problema es que a veces el subconsciente nos la juega y nuestras palabras dejan entrever mas de lo que pretendemos decir.Y no, no es tan solo una metedura de pata sino un escándalo lo dicho por el Presidente, es la evidencia de cómo piensa y sobre todo de cómo está convencido de que ha sido generoso, magnanimo permitiendo que vacunaran a quienes no comulgan con él.Que desde Podemos hayan salido a su rescate es una evidencia mas de ese pensamiento de tinte totalitario que en ocasiones parecen compartir.De la frase de marras los sicólogos y siquiatras podrían desmenuzarla hasta dejarla en los huesos, en la evidencia de la brutalidad dicha por el Presidente.En realidad con esa frase Pedro Sánchez vuelve a dejar claro que no es el Presidente de todos sino solo de los suyos, de los que le votan o le deben algo, el resto son ciudadanos a los que siente como adversarios y por tanto o los combate o los ignora o sobre todo los desprecia.En las redes sociales se han sucedido los comentarios sobre la desgraciada frase del Presidente, unos se la han tomado a chirigota, otros han vislumbrado el tic totalitario, los de más allá se han indignado.¿Acaso hay que agradecer a Pedro Sánchez que cuando hemos ido a vacunarnos no nos preguntaran por nuestro origen por nuestras creencias o si le votamos a él o a otros?¿Significa que al no preguntarnos si le votamos ha dado una muestra de benevolencia por permitir que tengamos una posibilidad de vivir y no ser arrasados por el maldito Covid?

Casado

No lo dudo, casi me atrevería a decir que se le nota en la mirada, la suya no es una mirada cínica ni de pillo, pero me parece a mi que va a necesitar algo más que bondad para andar por lo callejones de la política.Pablo Casado ganó de penalti el congreso que le convirtió en presidente del PP y desde entonces ha intentado afianzar su liderazgo sin convencer ni a propios ni extraños.En mi opinión no ha encontrado ni el tono en las formas ni el contenido en el fondo para hacer una labor eficaz de oposición y al mismo tiempo convencer a los ciudadanos de que el PP y él mismo son una alternativa sólida y fiable para gobernar España.Ha dado bandazos, a veces imitando a VOX, con discursos extremadamente de derechas y en otras ocasiones el bandazo iba en dirección contraria, despistando a sus propios electores.Es buen parlamentario pero le falta ese plus para que Pedro Sánchez y compañía sientan que es un adversario a tener en cuenta.

Una medalla a la impostura

Y vaya que se han hecho notar cuestionando lo incuestionable.Porque la realidad es que España entera ha visto las imágenes de la tragedia que estaba teniendo lugar en los alrededores y en el aeropuerto de Afganistán y cómo los soldados de nuestro país (también de otros), estaban haciendo más allá de lo humanamente posible por ayudar a los ciudadanos afganos que intentaban huir del terror de los talibanes.Por si fuera poco, los nuevos mandamases de la Moncloa, es decir los que ahora cuentan con el favor del jefe, se han encargado de “filtrar” que toda la operación de poner en marcha esos “puentes aéreos” entre Kabul y Madrid, lo habían organizado ellos solitos, como si los soldados fueran soldaditos de plomo que movían a su antojo.

Más allá de la luz

O el ver al señor Sánchez comportarse como un rehén aplicado del independentismo catalán, dispuesto a todo por sus votos, por no hablar del episodio más reciente: el disfrute de sus flamantes vacaciones en medio de una crisis internacional como la de Afganistán.Pero en fin, todo esto es ya leche derramada, ahora lo que cuenta es que los ciudadanos continuamos pagando un precio desorbitado por la luz lo que supone dejar maltrechas las economías familiares ya bastante deterioradas por el efectos devastadores que ha tenido el Covid.Pero tranquilos, la paz social está garantizada, la calle es de quienes nos gobiernan, así que todo el mundo a pagar y sin rechistar.

¡Qué vergüenza!

El Presidente norteamericano con gesto inocente ha venido a decir que como los propios afganos no se ponen de acuerdo y no son capaces de enfrentarse a los talibanes pues ahí se quedan.Y si, ahí se quedan, todos los afganos que apostaron por el cambio en su país, que vieron en la intervención de Occidente una oportunidad para derrotar al oscurantismo y locura de los talibanes.Ahí se quedan las mujeres afganas que se atrevieron a dar pasos para acceder a alguna cuota de libertad personal, para enviar a sus hijas a la escuela, para trabajar.Mujeres que colaboraron con las organizaciones internacionales, que creyeron que era posible no tener que pasar el resto de sus vidas encerradas en la cárcel del burka.Es una realidad: los talibanes sienten un desprecio y un odio enfermizo hacia las mujeres.

¿Quién llora por Afganistán?

Ahora, todos los que confiaron en ellos se quedan a la intemperie y tendrán que intentar sobrevivir a la venganza de los talibanes, lo que será especialmente dramático en el caso de las mujeres.

El teléfono de Iván

¿Tendrá un montón de ofertas de trabajo y estará pensando por cuál decidirse?Hasta hace unos días era uno de los hombres más poderosos de España, se decía que en el Gobierno había una bicefalia, Pedro Sánchez e Ivan Redondo, que tanto mandaba el uno como el otro, es más, que en realidad todo lo que hacía Sánchez estaba inspirado por Redondo.El poder ejerce una atracción indudable y conocer, hablar, almorzar, tratar a Iván Redondo parecía hacer importantes a quienes lo lograban.

Ya está bien

En mi opinión, tanto el Presidente de Gobierno como el líder del principal partido de la oposición están incurriendo en una imperdonable irresponsabilidad por su incapacidad para llegar a un acuerdo que permita la renovación de instituciones imprescindibles para el buen funcionamiento de la democracia.No tengo dudas que la mayor responsabilidad recae en Pedro Sánchez , quien hace unos días dejó dicho sin inmutarse, que no pensaba llamar a Pablo Casado para intentar desbloquear precisamente la renovación del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional, del de Cuentas etc.No dudo que el señor presidente tendrá una agenda cargada pero no creo que haya muchos asuntos tan importantes como el buen funcionamiento de las instituciones.En cuanto a Pablo Casado, sin duda tiene razones sobradas,al igual que el resto de los ciudadanos, de no fiarse de Sánchez y de exigir que en la renovación de las instituciones los currículos de los futuros miembros del CGPJ o del Tribunal Constitucional pesen más que sus simpatías políticas.Puede que Casado crea que a su electorado no le gustaría verle negociando con Pedro Sánchez, aunque en mi opinión ese es un cálculo erróneo.Para que una democracia funcione es imprescindible que la renovación de instituciones tan importantes como el Tribunal Constitucional o el Gobierno de los jueces no quede en un vulgar intercambio de cromos entre el Gobierno y la oposición porque de lo contrario se resiente la credibilidad de estas instituciones.No hay excusa para que Sánchez no llame a Pablo Casado a la Moncloa y tampoco la hay para que el jefe de la oposición se siga cerrando a la posibilidad de un acuerdo.Sánchez y Casado deberían de dejar de pensar tanto en sus intereses de partido y estar a la altura de sus respectivos cargos que, dicho sea de paso, les quedan grandes a ambos.

Pues sí, Cuba es una dictadura

Ahora mismo todos los que se atreven a contar lo que de verdad pasa en Cuba se juegan la libertad.

El barranco de Sánchez

Son parte del precio a pagar por poder continuar en la Moncloa.Ahora queda por ver si el Presidente le da a los despeñados algún que otro premio de consolación o canonjía.Les confieso que siento curiosidad por saber si Redondo se ha arrepentido de su desdichada frase de peloteo asegurando que se tiraría al barranco por Sanchez.Seguramente tambien los ministros ahora cesados pensaban que puesto que cumplían fielmente con las políticas presidenciales sus puestos no peligraban.

Demasiado tarde

Pero eso sí, su nefasta gestión ha tenido consecuencias.Ignoro si hay manera de que los tribunales de Justicia actúen con mayor celeridad, puede que carezcan de los medios suficientes, pero cuando la Justicia llega tarde es menos justa.Lo mismo sucede cuando alguien ha delinquido pero rehace su vida y de repente un día llaman a su puerta para que cumpla una sentencia que puede suponer destrozar la vida de esa persona.No sé, pero tendría que haber alguna manera de que la Administración de Justicia respetando todas los pasos y garantías necesarios, cumpla su función en un tiempo razonable.El caso de la señora Mateo es un asunto menor y me parece a mí que seguramente los miembros del altísimo Tribunal tampoco se habrán tenido que devanar los sesos para llegar a la conclusión que han llegado.Algo parecido ha sucedido respecto a la inclusión de Pablo Iglesias en uno de los organismos de control del CNI. Pero resulta que su nombramiento no estaba justificado y por tanto el Constitucional lo declaró nulo.Éstos son los casos más recientes pero podríamos encontrar otros muchos en los que la Justicia llega tarde.

Nada que agradecer

Y repito ojalá los dirigentes del independentismo catalán decidan hacer política dentro del marco legal, es decir de la Constitución.He escrito en otras ocasiones que la Monarquía es un anacronismo pero a continuación añado que lo importante no es que la forma de Estado sea Monarquía o República sino que España sea lo que es, un Estado democrático y de Derecho, por tanto no me molesta sino todo lo contrario, que la forma de Estado en nuestro país sea la Monarquía parlamentaria sencillamente porque así lo dice la Constitución que es nuestro marco de derechos, libertades y por tanto de convivencia pacífica.En la España de hoy defender al Rey y de paso exigir que se le dé el trato que le corresponde como Jefe del Estado, es lisa y llanamente defender la Constitución.Así que no pienso agradecer ni aplaudir que el señor Pere Aragonés a la sazón Presidente de la Generalitat haya saludado al Rey habida cuenta que don Felipe representa la legalidad vigente, es decir nuestra Constitución, nuestra democracia.Y a todo esto no olvidemos que el señor Aragonés no tuvo reparo en dejar dicho el mismo día que la concesión de los indultos constituyen un “avance” hacia el referéndum.En realidad la carta del señor Junqueras más ese desvaído saludo del señor Aragonés al Rey no son sino gestos encaminados a intentar echar una mano a Pedro Sánchez por el desgaste que le va a suponer la concesión de los indultos.

Ridículo

es decir que podía quedar en un apretón de manos en un pasillo y poco más.Y les aseguro que siento que haya sido así, porque Pedro Sánchez es el Presidente del Gobierno de España y por tanto representa a nuestro país y que Joe Biden le haya dedicado cuarenta y cinco segundos de su tiempo es cuanto menos un desaire salvo que nunca haya estado en la agenda del presidente de Estados Unidos la anunciada entrevista.No sé si el equipo del Presidente ha pecado de bisoño o de estupidez pero el caso es que le han colocado en una situación ciertamente desairada después de haber anunciando a bombo y platillo desde Moncloa que la ministra de Exteriores se estaba poniendo de acuerdo con el equipo de Biden para cerrar los detalles del encuentro.Si no hubieran hecho ningún anuncio nadie le habría dado importancia al “no” encuentro e incluso nos habríamos contentado con ver a nuestro Presidente caminando junto al estadounidense.El problema es que los asesores de imagen de Sánchez creen que la política consiste en la propaganda a la que dedican todo su esfuerzo y tiempo.España es un viejo país con una intensa Historia y resulta desolador que Biden ningunee a Pedro Sánchez que es quien ahora nos representa y representa a nuestro país.Saben, lo que ha pasado me recuerda a aquel ataque de entusiasmo que en su día tuvo la ministra Leire Pajín al decir que había una constelación estelar puesto que Obama había resultado elegido Presidente de Estados Unidos y José Luis Rodríguez Zapatero elegido Presidente de España.

Obligación de informar

Pero desde la llegada de Sánchez al poder nuestro sistema se esta deslizando hacia un cesarismo cuanto menos preocupante.La concesión de indultos sin duda es prerrogativa del Gobierno, pero en una democracia la obligación de los gobernantes pasa por explicar lo que hacen y sobre todo dar cuentas al Parlamento de decisiones de tanto calado.Puede que Sánchez carezca de argumentos sólidos para convencer no solo a sus señorías sino también a los ciudadanos.Y es que es difícil de digerir un indulto a quienes no dan un paso atrás en sus intenciones de proclamar una “república catalana”.Pero además, el señor Presidente aún no ha tenido a bien contarnos a los ciudadanos en que consiste ese reencuentro con Cataluña del que tanto habla o si realmente se cree, como ha dejado dicho ,que “arreglar los problemas”, en este caso el de Cataluña, no tiene coste.Sánchez tiene la obligación democrática de explicar alto y claro cuál es su hoja de ruta, de que va a hablar y cuales son las líneas rojas en su diálogo con los independentistas catalanes.Las recientes declaraciones de Oriol Junqueras intentando echar una mano a Pedro Sánchez para que ponga en marcha los indultos, no solo no han tranquilizado a la opinión pública sino todo lo contrario.

Por y para Sánchez

Y si, aunque se ha puesto en marcha la maquinaria de propaganda del gobierno, lo cierto es que los españoles no terminan de comprender que se indulte a quienes no solo han quebrado la convivencia en Cataluña, sino que hacen lo imposible por provocar una sima con el resto de España.

Dos ex

Ni Iglesias ni Rivera cambiaron nada sustancial, es decir la política española no mejoró ,acaso se complicó, a su paso.Antes de ellos nuestro sistema se había acomodado en lo que se denominaba bipartidismo imperfecto que dicho sea de paso sirvió de base para una cierta estabilidad que permitió un largo periodo de progreso en el que se fueron consolidando las libertades.Podría decirse que durante unas cuantas décadas en este lado del mundo, Occidente, pese a los problemas los ciudadanos podíamos dormir relativamente tranquilos.